Culiacán, Sin.-Ni político ni personal el caso judicial que le sigue la Procuraduría General de Justicia del Estado a Yesenia Armenta Graciano, acusada de dar muerte a Jesús Alfredo Cuen Ojeda, y por cuya libertad ha pugnado la organización Amnistía Internacional.
De acuerdo con diversos estudios y peritajes realizados por Amnistía, Yesenia fue torturada, violada y vejada por los agentes investigadores que la detuvieron de manera indebida y la acusaron de asesinar a su esposo. Las pruebas que ha presentado la PGJE, señala AI, son insuficientes por lo que la Fiscalía debe desestimar los cargos.
Sin embargo, la Procuraduría salió a decir hoy, a punto de que el juez penal dicte sentencia, que sostendrá las pruebas que tienen y que será la autoridad jurisdiccional quien acredite si es o no culpable, si se sostienen las pruebas presentadas.
“No hay ninguna situación en el entorno de algún interés político o personal, aquí hay una víctima, en un justo equilibrio el juez determinará si es inocente o tiene responsabilidad”, comentó Martín Robles Armenta, subprocurador general de justicia.
Ello debido a que ha habido voces que han acusado a la familia de Jesús Alfredo de ser quienes presionan para que no salga en libertad, cosa que rechazó la Fiscalía estatal.
Explicó que la Procuraduría no juega un papel para acreditar o desacreditar las opiniones de instituciones gubernamentales o no gubernamentales, como Amnistía, sino de aportar elementos de prueba a un juez.
“Será el juez el que determine”, apuntó.
Desde que Amnistía tomó el caso de Yesenia como emblemático ha presionado al procurador Marco Antonio Higuera Gómez para que se desestimen los cargos. Actualmente la Suprema Corte de Justicia tiene en análisis la resolución de un amparo para que el juez del ramo penal investigue la presunta tortura que sufrió la acusada.
En unas semanas se dictará una sentencia en contra de la Armenta Graciano.
Martín Durán