Ciudad de México.-La Procuraduría Fiscal de la Federación tiene ubicados a actores que cometieron delitos a través de facturación falsa y por lo tanto el costo de este delito: 500 mil millones de pesos por año, el equivalente a cuatro trenes maya o a todos los programas sociales implementados por el nuevo Gobierno federal.
De acuerdo con el titular de esa oficina, Carlos Romero Aranda, por la magnitud de los fraudes y el costo que representa año con año, resulta evidente que es una práctica que se dejó crecer y que no se atacó por falta de voluntad política.
En entrevista con SinEmbargo, previo a la discusión de la Ley en la Cámara de Diputados que le ampliará a la Procuraduría Fiscal sus facultades para investigar y encausar estas prácticas, como el uso de personas infiltradas o la intervención telefónica, equiparó este tipo de defraudación fiscal con un “efecto cucaracha”, que se hizo más fuerte a
El pasado 2 de agosto, el Presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que se castigará con cárcel la evasión de impuestos y aseguró que las administraciones anteriores “se daban gusto evadiendo el pago de impuestos con facturas falsas”, y prometió castigo de cárcel para los evasores. medida que escalaba más ámbitos, con esquemas que “en ciertos rubros convenían mucho al gobierno”.
La Ley que se discutirá y votará, le da un nuevo tratamiento a este tipo de fraudes, ya que equipara a los factureros, que son a aquellas tres o más personas que en forma constante y permanente tienen como actividad defraudar al fisco federal, con redes de delincuencia organizada.
Sobre las acusaciones de que se trata de una especie de “terrorismo fiscal”, explicó que se buscará investigar a quienes son los que ofrecen las facturas y a las empresas que hayan incurrido en estos actos se les invitará a regularizarse. Pero para Romero Aranda, el punto más importante de esta reforma es quien resulte culpable tendrá ya encima un orden de prisión preventiva oficiosa.
Y aclaró: “La instrucción del Presidente es perseguir los delitos sea quien sea. Aquí se acabó la corrupción, tenemos que acabar con los delitos sea quien sea. Si encontramos irregularidades, sea quien sea”.
–Nos intriga que hasta hace pocos meses los mexicanos no sabíamos mucho sobre qué hacía la Procuraduría Fiscal y estaba como muy subordinada a Hacienda y al SAT. Estamos viendo un cambio a raíz de las denuncias que se están haciendo. Pero queremos saber desde el principio cómo encontró estas oficinas.
–La Procuraduría Fiscal de la Federación es el abogado de la Secretaría de Hacienda, pero se llama Procuraduría porque se encarga de perseguir o investigar los delitos fiscales y financieros; es el garante del sistema financiero y es el persecutor de los delitos fiscales.
Fuente: SinEmbargo.Mx