Isfa Bernabé Leal Salazar, secretario general del SUNTUAS Administrativo de la Universidad Autónoma de Sinaloa, asegura que su gestión estará marcada por la cercanía con la base trabajadora, la transparencia en la comunicación y el compromiso con el desarrollo académico de sus agremiados. Afirma que el sindicato debe ser parte de las soluciones ante los retos financieros que enfrenta la UAS
Por Martín Durán
Culiacán, Sinaloa.— A sus 35 años y con casi 18 de trayectoria en la Universidad Autónoma de Sinaloa, Isfa Bernabé Leal Salazar ha asumido el liderazgo del SUNTUAS Administrativo con una propuesta clara: construir un sindicato más cercano, incluyente y participativo. Desde su oficina en las instalaciones del sindicato, Leal conversa con La Pared sobre los retos inmediatos, las demandas de la base y su visión de lo que debe ser el sindicalismo universitario en esta nueva etapa.
“La base quiere cercanía, información y un sindicato que los escuche”
—¿Qué es lo que te toca atender de manera inmediata como nuevo secretario general del SUNTUAS Administrativo?
—Bueno, lo primero fue reconocer en qué estado se encontraba nuestra organización sindical. Durante el recorrido previo, en la campaña, observamos una base tranquila, con disposición al diálogo y con un sindicato que venía trabajando en convergencia con el proyecto universitario. Sin embargo, también notamos una exigencia clara: los trabajadores administrativos quieren sentirse parte, estar informados, ser escuchados. La cercanía se convirtió en la demanda permanente.
Leal explica que la renovación sindical se dio en un contexto de estabilidad, donde se privilegió el consenso y el respeto entre los diferentes grupos. La planilla que ahora encabeza se conformó como una expresión plural que, desde el inicio, recorrió más de 120 centros de trabajo para escuchar a los agremiados.
—“Aunque fuimos planilla única, decidimos hacer campaña como si no lo fuéramos. Nos detuvimos en cada lugar, resolvimos dudas, escuchamos inquietudes. Muchos se sorprendieron, pensaban que sólo íbamos a tomarnos la foto. Pero la gente valoró mucho ese acercamiento”, relata.
Preparación académica, nuevo reto para el sindicalismo
Uno de los cambios más notorios dentro de la base trabajadora, señala Leal, es el crecimiento en el nivel de preparación académica entre los administrativos. “Tenemos compañeros con licenciaturas, maestrías, incluso doctorados. Eso exige un sindicalismo más informado, más profesional. Ya no basta con conocer el contrato colectivo: ahora hay que tener visión institucional, saber comunicar, construir consensos”.
—¿Cómo piensas responder a esa exigencia desde el comité?
—Con capacitación constante, con transparencia en la información y con un equipo preparado. La gente quiere saber qué hace el secretario general, qué hace cada secretaría, en qué se está trabajando. No quieren un sindicato alejado, cerrado. Por eso decimos que este será un sindicato de puertas abiertas.
Diálogo con el rectorado y situación financiera de la UAS
Uno de los primeros puntos en la agenda del nuevo comité es entablar diálogo con las autoridades universitarias, en particular con el rector Jesús Madueña Molina, ante la difícil situación financiera que atraviesa la UAS.
—“Ya me puse a disposición para una reunión con el rector. Él ha hecho público que hay presiones económicas fuertes desde lo federal. Como sindicato, nuestro papel no puede ser sólo el de exigir. Debemos ser parte de las soluciones”, afirma Leal.
Actualmente, el sindicato agrupa a cerca de 4 mil trabajadores activos y alrededor de 3 mil jubilados. Hasta el momento, dice, no se han registrado retrasos en el pago de salarios, y la prima vacacional se mantiene en gestión. “El rector nos ha convocado a reflexionar juntos, a revisar tanto lo externo como lo interno. Sabemos que hay que analizar los gastos y apoyar con propuestas realistas”.
—¿Crees que también se deben revisar los gastos al interior de la universidad?
—Sí, totalmente. Tiene que ser un análisis integral. La solución no va a venir sólo de lo federal. Hay que ver hacia adentro, evaluar en qué se puede ahorrar, cómo se puede reorganizar. Y ahí también queremos aportar.
Oficinas vivas, formación continua y cultura sindical
Otro de los ejes que marcarán esta gestión, según Isfa Leal, es transformar las oficinas del sindicato en un espacio dinámico, lleno de vida. “Tenemos un auditorio excelente, oficinas bien equipadas. Queremos que aquí se den cursos, talleres, actividades permanentes. Que los compañeros vengan y se sientan en casa, que reciban un buen trato y se vayan con soluciones, con herramientas”, afirma.
También anuncia un plan de capacitación para el personal sindical, no sólo en materia administrativa sino también en atención al usuario. “Nuestro agremiado es nuestro compañero. La atención debe ser humana, eficiente, con rostro amable. Queremos que este sea un lugar al que se quiera regresar”.
Transición académica y nuevos perfiles
Una parte importante de los trabajadores administrativos, explica Leal, busca oportunidades para integrarse a la vida académica de la universidad. Muchos ya imparten clases o aspiran a hacerlo a través de las convocatorias institucionales.
—“El contrato colectivo permite esa posibilidad: una plaza administrativa y una o dos horas clase. Pero hay que hacerlo con justicia y apego a los perfiles. No se trata de exigir por exigir, sino de participar en igualdad de condiciones y pensando en el beneficio del alumno”, dice.
—¿También piensan apoyar en esa transición a los compañeros?
—Claro. Vamos a acompañarlos, orientarles en cómo postularse, cómo cumplir con los requisitos. Muchos ya tienen la formación necesaria, y el sindicato puede ser un puente para que den ese paso de forma correcta.
Una nueva etapa para la UAS y para el sindicato
Leal, quien ingresó a la universidad a los 18 años y proviene de una familia de universitarios, asegura que su compromiso va más allá de lo administrativo. “Desde niño crecí en la UAS. Aprendí a nadar en la alberca olímpica, hice mis estudios aquí, participé en actividades culturales. Para mí, la universidad no es sólo un trabajo: es una comunidad”.
Sobre la etapa que inicia en la institución, considera que hay avances importantes que deben defenderse: logros en el ámbito deportivo, calidad académica y estabilidad laboral.
—“Tenemos que consolidar todo eso. Defender las prestaciones, sí, pero también cuidar a la universidad. Si a la UAS le va bien, a nosotros nos va bien. Ese es el mensaje que queremos reforzar”.