Culiacán, Sin.- La misa del matrimonio de Daniel Vizcarra Avedaño, hijo de Jesús Vizcarra Calderón, y Mariana Ley Vela, hija de Diego Ley López, se esperaba ostentosa, pues supuestamente Enrique Peña Nieto, presidente de la República, asistiría al evento. Sin embargo, para muchos pasó desapercibida.
Si bien se dieron lugar miembros de la clase política de la talla del expresidente Viente Fox Quezada y el empresario Jorge Hank Rhon, la gente que circulaba por las calles de Culiacán apenas reparó en su presencia.
El evento tuvo lugar en Catedral, la iglesia más icónica de la capital sinaloense, y a pesar de que los medios vendían el acontecimiento como “la boda del año”, la vida del ciudadano común se vio apenas trastocada.
Desde temprano los bebedores habituales de los bares en la plazuela Obregón estaban en sus lugares, la gente paseaba como todos los días y hasta una batucada en apoyo a los Dorados de Sinaloa se escuchaba con mayor fuerza dentro del atrio que el discurso religioso.
Los rumores de que se contaría con la presencia del presidente hicieron las delicias mediáticas del día anterior, pero al final más de uno se llevó una decepción.
Eso sí, fueron invitados el gobernador de Durango, Jorge Herrera Caldera, el diputado federal David López Gutiérrez, el exlegislador Heriberto Galindo, Rosa Elena Millán, dirigente estatal del PRI, y el exgobernador Jesús Aguilar Padilla, quien permaneció por largo rato socializando con los invitados fuera del templo.
Expectativas
El rumor decía que el presidente estaría en la misa, pero se dice que estaría en la fiesta. Llegaría directo al hangar de gobierno en el aeropuerto de Culiacán, donde lo esperaría un helicóptero que lo trasladaría a La Primavera, donde tendría lugar la celebración.
Según la información que ha circulado de manera extraoficial, tanto Enrique Peña Nieto como Angélica Rivera de Peña serían los padrinos de este enlace.
El evento tendría lugar en La Península de Yolanda, de dicho complejo residencial, donde también se celebraría el matrimonio civil. Se espera, dicen, la asistencia de mil 200 personas.
Elier Lizárraga