La batalla de las bicicletas en Culiacán

Culiacán, Sin.-Esta es la historia. Un día, Sara Verdugo Gaxiola decidió que pedalear era una mejor opción que andar en carro o en camiones urbanos por la ciudad, y por eso ahora anda de aquí para allá en su bicicleta, con hartas horas de circulación.

De su casa en el residencial Interlomas a Ciudad Universitaria para asistir a las clases de Ingeniería Bioquímica son apenas unos minutos. Poca cosa para cualquiera. Pero pedalear hasta la zona céntrica de la ciudad, esquivar el río vehicular desesperado, que serpentea y puja, que satura el asfalto y hace de Culiacán una de las ciudades más conflictivas de Sinaloa, convierte las horas de la tarde en un reto. Esta chica no entiende –o no quiere entender- que los que usamos vehículos particulares ganamos la batalla.

“La bicicleta es el medio de transporte del futuro”, me suelta sentada en la mesa de café donde la entrevisto, mientras añoro los autos voladores de la película Back to the Future.

Y continúa: “No causa accidentes, o al menos causa menos, es más barato y sobre todo es un medio ecológico”.

Sara es consciente que en una ciudad como Culiacán no hay muchas calles para los ciclistas, que para ser libres y llegar a los puntos más remotos se deben tomar rutas alternas, colonias poco transitadas, sectores olvidados por los fieros motores escandalosos de los urbanos y los automovilistas.

“Para circular en lugares de mucho tráfico se tiene que andar en zig-zag, si agarras una calle principal te van pitando para que te hagas a un lado, pero cuando me ven en el carril derecho, que se supone que es para circulación lenta, nos dicen ‘háganse a un lado y súbete a la banqueta’”.

Entonces es cuando pienso que tiene razón. Los automovilistas –craso error- un mal día nos empezamos a sentir dueños de las calles, empezamos a tomarlas como nuestro patrimonio, y decidimos que eran exclusivos solo para los automotores.

Comenzamos pues a ver a los ciclistas con desprecio, que para ellos se les inventó un parque en las riberas del río Tamazula, que para eso está el Botánico e incluso los malecones. Vimos en la bicicleta el símbolo de nuestra estirpe provinciana, por eso le llamamos a nuestro pueblo “pinche rancho bicicletero”, porque en él no hay automóviles de lujo sino sencillas biclas para tirar rostro en las plazuelas.

Foto: Facebook
Foto: Facebook

Por eso tampoco es raro que tengamos un alcalde, que presuma que es gente de pueblo, que diga que para eso está el parque Las Riberas y su ciclovía, para que los ciclistas que reclaman una calle completa (es decir, que la pueda usar el peatón, el discapacitado, el ciclista y el automovilista)  se vayan a dar la vuelta, y no insistan en que dentro de la remodelación de la avenida Obregón pueda incluirse esta vía.

Sara Verdugo forma parte de la agrupación Mujeres en bici, conformado por amigas cuya pasión es rodar por la vida, pero desde que otras organizaciones comenzaron a aflojar se unió a Pro Ciudad, la asociación que pugna –por lo pronto–, por lograr una ciclovía en el par vial que se tiene planeado en la ciudad, y que contempla la Obregón y la Aquiles Serdán.

“No han querido ver la oportunidad de tener mejores calles”, comenta Sara acompañada de Ernesto Barreras Ruiz, un ingeniero que también anda rodando por la vida.

“Uno siempre busca la manera de llegar, no siempre es fácil, para ir de mi casa al Centro uso el puente de la Aquiles Serdán, es la parte más peligrosa, pero en Culiacán tienes que atravesar puentes para llegar, hay ríos”, cuenta Sara.

Pues sí. Siempre hay una manera de llegar. Para la entrevista ella llegó con su sombrerito y su bicicleta. No le quise decir que llegué en mi automóvil viejo en el que gasto 700 pesos de gasolina a la semana…

No se negocia

“Es una impresión de que la bicicleta es más lenta, pero no es así, con el tráfico en Culiacán es un transporte ideal”, refiere Barreras Ruiz y remata: “El derecho a la vía no se negocia”.

Este miércoles Pro Ciudad junto con otras organizaciones presentarán el estudio que realizaron para sustentar la viabilidad del proyecto de la ciclovía en el par vial de la ciudad. Los resultados, dice, confirman lo que desde 2009 se sabe en el IMPLAN: que una ciclovía céntrica aumentaría la circulación de ciclistas.

Uno de los datos que arrojó el estudio-encuesta es que el 100 por ciento de los ciclistas entrevistados dijeron que sí usarían el carril, y el 70 por ciento de los no usuarios de este medio aseguraron que con una vía acondicionada les latería usar bicicleta.

bici

Hay ciudades que van en la avanzada. Sara y Ernesto comentan que Hermosillo, a pesar de ser zona desértica, se ha iniciado con la cultura de las ciclovías, y la Ciudad de México ni se diga.

“En el plan de desarrollo municipal señala como plan incrementar la infraestructura para este medio, pero no se ha hecho nada, por eso vemos como oportunidad en la remodelación de la Obregón la inclusión de un carril”, apunta Barreras Ruiz.

Enumera además algunos avances que se han realizado en la capital, como la ciclovía de Las Américas que inicia en la calle Platón cerca de la glorieta de Villa Universidad, rodea el Jardín Botánico y concluye en el Paseo Niños Héroes, aunque a este último tramo no se le ha dado mantenimiento y los automovilistas no respetan el carril. También el puente Bimodal fue un avance, pero no hay razón para que en las obras de infraestructura no se piense con inclusión.

“En el estudio sustentamos que se pueden homologar criterios para construir calles completas, que respete los espacios de cada quien, desde el peatón, las personas con capacidades especiales, el ciclista y el automovilista”, añade Ernesto.

Al final, lo que queda claro es que Culiacán con sus miles de vehículos que circulan diario necesita más que puentes, pasos a desniveles o segundo pisos, una cultura vial que ayude a desfogar por lo menos las zonas más atestadas. A diario hay choques y atropellados por desquiciados que se sienten dueños del pavimento.

Martín Durán

2 thoughts on “La batalla de las bicicletas en Culiacán

  1. Si la única ruta que toma es de Interlomas a CU no tiene que meterse al centro para nada. Aunque la subida a Interlomas es bastante pesada.

    Y lo otro es verdad, pocos respetan a los ciclistas, a cuántos camiones no hemos visto meterse a la ciclovía del Botánico para ganar tiempo?

    Se me hace una buena iniciativa los carriles exclusivos, espero se extiendan a otras colonias, por ahora solo van del Figlos (Villa Universidad) hasta el Parque las Riberas.

  2. Bien por su lucha, pero mal x su ejemplo al no traer guantes ni casco requeridos para su proteccion y circular por los carriles centrales, como lo muestra la foto frente al camion, yo tmb uso la bicicleta con fines recreativos.

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