PÉNJAMO, GUANAJUATO.- El dolor de la desaparición se transformó en tragedia absoluta la noche de ayer martes, cuando la violencia le arrebató la vida a Patricia Negrete Tafoya, integrante del colectivo “Una Promesa por Cumplir”, quien fue ejecutada a balazos al salir de su trabajo en el Hospital General de este municipio.
La activista viajaba en su motocicleta sobre el bulevar Santos Degollado tras concluir su turno en el área de intendencia del nosocomio, cuando sujetos armados la emboscaron y le dispararon a quemarropa.
Los agresores huyeron de inmediato, dejando el cuerpo sin vida de la mujer sobre el asfalto antes de que pudiera recibir auxilio médico.
Patricia llevaba ya cinco años sumergida en la dolorosa tarea de rastrear fosas clandestinas y pegar fichas de identidad para encontrar a su hermana, Laura Angélica Negrete Tafoya, de quien no se sabe nada desde enero de 2021.
Para costear las brigadas de búsqueda y mantener a su familia, la activista dividía sus días entre el extenuante trabajo hospitalario y el rastreo en campo.
Este atroz crimen apaga una voz más en la búsqueda de la verdad en Guanajuato, consolidando al estado como un territorio letal para las familias que buscan a sus seres queridos.
Mientras el colectivo al que pertenecía exige justicia y protección urgente para las buscadoras sobrevivientes, las autoridades iniciaron las investigaciones sin que hasta el momento se registre un solo detenido por este cobarde asesinato.
Redacción/LaPared