Escuinapa, Sin.- El horror de quedar en el lugar y momento equivocados se materializó de forma brutal en el sur del estado. Las primeras versiones indican que una familia que viajaba a bordo de una motocicleta quedó atrapada en medio de un aparente fuego cruzado sobre el Libramiento de Mazatlán, en la colonia 10 de Mayo.
El saldo es devastador: un hombre y su sobrina de apenas 13 años cayeron sin vida, mientras una madre de familia se debate entre la vida y la muerte, protagonizando una de las escenas más desgarradoras de la jornada.
La tragedia ocurrió alrededor de las 06:30 horas de este lunes, justo frente a la gasolinera ubicada ante el establecimiento AutoZone, un punto que en segundos pasó de la rutina matutina a un escenario de guerra y dolor.
Una madre entre la vida y la muerte: el desgarrador relato del video
Las imágenes capturadas momentos después de las detonaciones muestran la crudeza absoluta de la agresión. Sobre el asfalto gris, la pequeña motocicleta de color oscuro quedó recostada e inmóvil.
A unos metros, un casco de protección rojo brillante y diversas pertenencias personales quedaron esparcidos por el suelo, rodeando los cuerpos alineados por la fuerza del impacto.
Mientras un civil con una garrafa en la mano observa la escena paralizado por la impotencia, el foco del dolor se concentra en la única sobreviviente. Los cuerpos de su familiar y de la menor de 13 años permanecen completamente inmóviles sobre un charco de sangre que se extiende por el pavimento.
Ella, vestida con una playera de tirantes rosa, se retuerce, encoge las piernas buscando un alivio imposible y se aferra con las uñas a la existencia.
Consciente de la gravedad de sus heridas y con la voz quebrada por el trauma, la mujer lanza un grito que estremece a los presentes, una súplica que resume el instinto más puro de supervivencia:
“No me dejen morir, tengo un bebé chiquito”, implora con desesperación absoluta, mirando a quienes se acercan, en un ruego que rompe el pesado silencio que quedó tras las ráfagas.
Despliegue oficial: sin reporte de detenciones
Tras las llamadas de auxilio al número de emergencias que alertaban sobre civiles caídos en la refriega, se registró un despliegue de las corporaciones de seguridad.
Elementos de la Policía Municipal, el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional arribaron para acordonar el perímetro, resguardar las evidencias y proteger la zona del libramiento.
Los paramédicos de los servicios de emergencia descendieron a toda prisa para de inmediato estabilizar a la mujer en el suelo, aplicándole los primeros auxilios críticos antes de subirla a la camilla y trasladarla de urgencia a un hospital, donde los médicos luchan por salvarle la vida.
Al revisar al hombre y a la niña de 13 años, los socorristas confirmaron que ya no contaban con signos vitales; los proyectiles terminaron con sus vidas de manera instantánea al momento de verse atrapados en el tiroteo.
Cabe destacar que, tras el despliegue inicial de las fuerzas del orden en el sitio, no se reportaron personas detenidas ni el aseguramiento de armamento o vehículos sospechosos relacionados con los agresores, por lo que el parte preliminar no precisa capturas en la zona del atentado.
Las fuerzas federales mantienen el sector bajo estricto resguardo a la espera de los peritos de la Fiscalía General del Estado, quienes realizarán el levantamiento de los cuerpos y recolectarán los indicios balísticos para esclarecer la dinámica de este fuego cruzado que ha enlutado a una comunidad entera.
Redacción/LaPared