Washington, D.C.- El Departamento de Estado elevó la presión sobre la estructura de mando y el círculo cercano del Cártel de Jalisco Nueva Generación. Este miércoles, la diplomacia estadounidense anunció una bolsa conjunta de más de 102 millones de dólares a cambio de información que permita arrestar o condenar a ocho de sus principales liderazgos, al tiempo que cerró la puerta migratoria a decenas de sus allegados.
La estrategia, coordinada entre el Departamento de Justicia, la DEA, el FBI y agencias de seguridad federal, pone el foco de atención en el relevo generacional de la organización criminal. La recompensa más alta se fijó en Juan Carlos Valencia González, alias “Pelón”, por quien Washington ofrece hasta 25 millones de dólares tras ubicarlo al frente del grupo luego de la muerte de su padrastro y fundador de la firma, Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”.
El listado de objetivos prioritarios también incluye a operadores históricos del grupo. Las autoridades estadounidenses aumentaron a 15 millones de dólares la cifra por Audias Flores Silva, “El Jardinero”, misma cantidad ofrecida por Gonzalo Mendoza Gaytán, “El Sapo”, y por Julio Alberto Castillo Rodríguez, “El Chorro”, yerno de Oseguera Cervantes.
Asimismo, fijaron montos de 10 millones de dólares por Ricardo Ruiz Velasco (“El Tripa”), Julio César Montero Pinzón (“El Tarjetas”) y Carlos Andrés Rivera Varela (“La Firma”), además de 2 millones por Griselda Margarita Arredondo Pinzón.
Candado migratorio al entorno cercano
El anuncio vino acompañado de un golpe directo a la red de apoyo de los capos. El gobierno estadounidense aplicó restricciones de viaje a 65 personas identificadas como familiares directos, prestanombres y colaboradores comerciales de los liderazgos sancionados bajo la Orden Ejecutiva 14059.
Aunque la legislación de ese país prohíbe revelar los nombres individuales por privacidad legal, las autoridades confirmaron que el veto abarca desde cónyuges e hijos hasta socios encargados del blanqueo de capitales.
De este grupo, 26 personas contaban con visados vigentes que fueron revocados de manera inmediata para impedirles el ingreso a suelo norteamericano.
Al respecto, el secretario de Estado, Marco Rubio, señaló en sus canales oficiales que estas medidas buscan desmantelar las redes de logística, confort e impunidad de la organización en territorio estadounidense, sumando casi un centenar de permisos de entrada anulados a personas vinculadas con grupos catalogados como organizaciones terroristas en el último año.
Redacción/LaPared