Santa María Yolotepec, Oaxaca.- Habitantes de Santa María Yolotepec, en el distrito de Juquila, tomaron la justicia en sus manos luego de que un grupo armado intentara llevarse a un niño del pueblo. La reacción de la comunidad fue casi inmediata: los topiles —la policía comunitaria de la zona— cerraron los caminos y lograron interceptar a los sospechosos a tiempo para rescatar al menor a salvo.
Sin embargo, la situación no terminó con la entrega del niño a sus padres. La indignación de la gente escaló durante la noche y, para la mañana de este jueves, los cuerpos de dos de los presuntos captores aparecieron tirados a un costado de la carretera El Vidrio-Juchatengo.
Ambos tenían huellas claras de tortura, estaban atados de manos y presentaban disparos de gracia.
Para cuando los peritos de la Fiscalía de Oaxaca y los agentes estatales llegaron al punto, la gente ya se había dispersado.
Las autoridades acordonaron el tramo carretero para levantar los cadáveres y recoger los casquillos, abriendo una carpeta de investigación por homicidio de la que, por la naturaleza comunitaria del linchamiento, difícilmente saldrá un culpable individual.
Redacción/LaPared