Estados Unidos.- Wendy Dalaithy Amaral Arévalo terminó por ceder ante la justicia estadounidense. La mujer de 45 años, pareja de Gerardo González Valencia y cuñada del líder del CJNG, Nemesio Oseguera Cervantes, se declaró culpable en un tribunal federal por violar la Ley Kingpin, la normativa que prohíbe cualquier trato financiero con presuntos operadores del crimen organizado.
El caso venía gestándose desde agosto de 2015. En esa fecha, el Departamento del Tesoro la incluyó formalmente en la lista negra de la OFAC tras señalarla como pieza clave en la red de lavado de “Los Cuinis”. A partir de ese momento, legalmente tenía congelados sus bienes en Estados Unidos y le era imposible hacer transacciones en ese país.
Aun así, Amaral Arévalo logró colar recursos de origen ilícito para inscribir a su hijo en la IMG Academy, un exclusivo internado deportivo en Bradenton, Florida. Para mantener la colegiatura del menor, cerró contratos y ordenó transferencias bancarias por $504,497 dólares —alrededor de 10 millones de pesos—.
Las investigaciones de la DEA y del Departamento de Justicia no solo acorralaron a la procesada para obligarla a admitir su responsabilidad antes de llegar a juicio; también alcanzaron a la propia academia.
Al descubrirse que aceptó dinero del narcotráfico, IMG Academy pactó con el gobierno de EU una multa de 1.72 millones de dólares para cerrar el expediente por haber recibido fondos de una persona sancionada.
Amaral Arévalo permanece encarcelada a la espera de su condena, programada para el 2 de diciembre. Se expone a una pena de hasta 10 años de prisión y a una sanción económica de hasta 10 millones de dólares. Mientras tanto, González Valencia, su pareja, ya purga una sentencia de cadena perpetua en una cárcel de máxima seguridad por tráfico internacional de cocaína.
Redacción/LaPared