Ciudad de México.- Entre reactores, tanques de gas, enormes tinas y toneladas de sustancias químicas quedaron las huellas de una operación clandestina que terminó interrumpida por la llegada de las fuerzas federales a zonas de Guerrero y Michoacán.
Elementos de la Defensa, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Guardia Nacional localizaron cuatro laboratorios utilizados para la elaboración de metanfetamina en las inmediaciones de Carácuaro, Michoacán, así como en Zirándaro y Coahuayutla de José María Izazaga, Guerrero.
Los sitios formaban parte de la infraestructura utilizada por grupos delictivos para la elaboración, almacenamiento y distribución de drogas sintéticas.
La intervención no transcurrió sin resistencia. Mientras los agentes realizaban las labores de desmantelamiento, integrantes de la delincuencia organizada dispararon contra el personal federal.
Pese a la agresión, los trabajos continuaron hasta dejar fuera de operación los cuatro laboratorios.
El operativo permitió asegurar y destruir más de 10 toneladas de precursores y sustancias químicas, además de una considerable cantidad de equipo utilizado en el proceso de producción.
Entre lo localizado había 27 reactores, 54 tanques de gas, 45 ollas, 57 tinas de gran capacidad y seis contenedores, además de secadoras, estufas, quemadores, bombas de agua y una procesadora industrial.
Personal especializado se encargó de desmantelar e inutilizar los equipos, recipientes y materiales conforme a los protocolos de seguridad, debido a los riesgos asociados con las sustancias encontradas.
Después de concluir las diligencias, los indicios quedaron asegurados e inutilizados y se dio aviso al Ministerio Público para continuar con las investigaciones.
Mientras tanto, las autoridades mantienen labores de seguridad en las zonas intervenidas para tratar de localizar a los responsables de la agresión contra los agentes federales.
Redacción/LaPared