Lima, Perú.- Mientras el planeta entero tiene los ojos puestos en la máxima fiesta del fútbol, la Policía Nacional del Perú acaba de firmar la jugada más extraña, polémica e ingeniosa del año.
Dos agentes encubiertos se vistieron como Clutch y Maple, las mascotas oficiales del Mundial, para caminar tranquilamente por un populoso barrio de Lima sin levantar sospechas.
La escena superó cualquier ficción: al llegar a la casa del objetivo, una de las amigables botargas mundialistas sacó un pesado mazo de metal de entre su felpudo atuendo y destrozó la puerta principal.
En un segundo, los personajes festivos abrieron paso a un comando armado del Escuadrón Verde, la unidad dedicada a combatir la delincuencia común.
El coronel Carlos Alcántara, jefe de la unidad, informó que el surrealista operativo terminó con la captura de Carlos Cabrera, de 48 años, un presunto narcomenudista de la zona. Aunque la táctica de usar disfraces siempre divide opiniones entre la genialidad y el absurdo, las autoridades defienden que es la única forma efectiva de burlar a los vigilantes de los criminales.
En pleno furor futbolero, la policía peruana demostró que su ingenio para golear al crimen no tiene límites.
Redacción/LaPared