Chicago, EU.- En los archivos del Distrito Norte de Illinois, el expediente contra Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Jesús Alfredo Guzmán Salazar permanece abierto dentro del sistema judicial federal de Estados Unidos, sin avances de fondo en el proceso penal.
Las actuaciones más recientes corresponden a órdenes administrativas emitidas el 6 de abril de 2026 por el Comité Ejecutivo de la Corte de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Norte de Illinois (División Este). No se trata de audiencias ni resoluciones judiciales sobre culpabilidad o responsabilidad, sino de movimientos internos de organización del expediente.
Los documentos establecen la transferencia del caso para su reasignación, bajo el argumento técnico de que los acusados continúan registrados en el Calendario de Fugitivos (Fugitive Calendar), figura utilizada cuando los señalados por la justicia no han sido detenidos ni comparecen ante la corte.
En ese marco, la jueza presidenta Virginia M. Kendall autorizó que el expediente sea canalizado nuevamente hacia la jueza Sharon Johnson Coleman, quien ya ha tenido control previo de causas relacionadas con estructuras vinculadas al Cártel de Sinaloa dentro de la jurisdicción de Chicago.
Más allá del lenguaje técnico, el caso se mantiene en una especie de pausa procesal: no hay audiencias recientes, no hay comparecencias, ni movimientos que indiquen un avance hacia juicio o sentencia. El expediente permanece activo, pero estancado en lo sustancial.
El contexto de fondo es una guerra interna dentro del Cártel de Sinaloa que desde hace aproximadamente dos años ha reconfigurado las dinámicas de poder entre sus distintas facciones, con impactos tanto en territorio mexicano como en la presión judicial y operativa en Estados Unidos contra sus principales estructuras.
En Illinois, sin embargo, el expediente no refleja cambios de fondo. Las órdenes emitidas en abril no alteran la situación legal de los acusados ni implican negociaciones o acuerdos. Se trata de ajustes administrativos para mantener el control del caso dentro del sistema judicial federal.
Especialistas en temas de crimen organizado y justicia federal consultados en distintos análisis coinciden en que este tipo de movimientos “administrativos” no representan avances procesales, sino mecanismos de gestión interna que permiten a las cortes mantener vigentes expedientes complejos, especialmente cuando los acusados se encuentran prófugos. En términos prácticos, señalan, se trata de una forma de sostener activo el caso sin que necesariamente exista una evolución judicial inmediata.
Por ahora, Chicago no avanza en el fondo del expediente. Solo lo ordena, lo reasigna y lo mantiene vivo dentro del sistema.
Redacción/LaPared