Culiacán, Sin.- A los 78 años de edad murió Jesús Enrique Hernández Chávez, mejor conocido en el mapa político de Sinaloa como “El Chuquiqui”. Con su partida se apaga una de las figuras más influyentes del priismo tradicional en el estado, un hombre que durante más de cuatro décadas movió los hilos del poder local.
Abogado formado en la UAS, Hernández Chávez pasó prácticamente por todos los peldaños de la función pública: ocupó la alcaldía de Culiacán entre 2002 y 2004, fue diputado federal, ocupó en tres ocasiones una curul en el Congreso local, dirigió la Junta de Coordinación Política (Jucopo), estuvo al frente del PRI estatal y encabezó el ISSSTESIN.
Las sombras que acompañaron su carrera
Aunque dentro de la política se le reconocía por su pragmatismo y habilidad para tejer acuerdos, su trayectoria nunca estuvo libre de polémicas ni de choques con la oposición y diversos sectores sociales.
Uno de sus episodios más desgastantes ocurrió a finales de los noventa durante su gestión en el ISSSTESIN. En ese periodo, grupos del magisterio abrieron un frente en su contra al denunciar desatención en el fondo de la vivienda, presuntas anomalías financieras y un déficit en las pensiones que detonó años de reclamos y protestas sindicales.
A su paso por la alcaldía de Culiacán tampoco le faltaron cuestionamientos. La oposición en el cabildo le echó en cara el aumento en la deuda del municipio, la falta de transparencia al repartir contratos de obra pública y la laxitud ante el crecimiento de giros negros en la ciudad.
Años después, ya como líder de la bancada priista en el Congreso estatal, bancadas opositoras lo acusaban constantemente de operar como un filtro para “congelar” iniciativas de la sociedad civil, frenar auditorías incomodas a cuentas públicas de su partido y subordinar el trabajo legislativo a la línea que enviaba el Palacio de Gobierno. Para sus críticos, “El Chuquiqui” siempre fue la viva imagen de la vieja escuela del PRI: negociación a puerta cerrada y control corporativo.
Pese a los claroscuros que arrastró en su vida pública, la noticia de su fallecimiento generó diversas reacciones de condolencia entre la clase política sinaloense, que reconoce en él a un actor clave para entender la historia reciente del estado.
Redacción/LaPared