Historia de una vida en Interlomas

Culiacán, Sin.- En Interlomas uno puede despertar y de pronto encontrar el cuerpo de un hombre ejecutado frente a su casa. Puede pasarle a cualquiera, como ocurrió la mañana de ayer cerca de las 11:00 horas.

Pero no siempre fue así. Cuatro años antes la gente podía salir de noche con toda tranquilidad, incluso el filtro de la entrada a la residencial se encontraba abierto a cualquier hora para que las personas entraran y salieran libremente.

Hay dos parques que ofrece espectaculares vistas nocturnas el cual los jóvenes utilizaban, según testigos, para estar tranquilos, besuquearse, incluso consumir bebidas alcohólicas sin que nadie, ni siquiera la policía, entrara a molestar. Pero esos días lentamente han quedado atrás debido a la violencia.

Todavía se hacen fiestas en los jardines, pero hay que andarse con cuidado y no molestar a la gente equivocada. De lo contrario hay que pagar las consecuencias.

No importan las cámaras de videovigilancia, los rondines de la compañía de seguridad privada o incluso de la policía, nada amedrenta a los maleantes.

 

De la calma a la tormenta

De 2013 a la fecha, aseguran testigos, lentamente ha habido más violencia. Primero un incidente aislado, algún ajuste de cuentas entre narcos; luego los llamados “narcojuniors” empiezan a tomar los parques. Lo que antes eran espacios para pasarla bien se convirtieron en territorio narco. Hay incluso quienes cuentan haber sido amenazados por estos.

Ya a nadie le extraña que los tengan vigilados, que sepan a qué hora están en casa los vecinos, a qué hora trabajan. Si bien el sector no es un polvorín como lo fuera Culiacán en otros tiempos, tampoco es raro que de vez en cuando alguien escuche detonaciones de arma de fuego en los alrededores.

Los vecinos no se atreven a decir que un día pueden matar a cualquiera, pero tampoco se atreven a asegurar que están a salvo.

La única medida con la que algunos se sienten protegidos es con el silencio. No hablas con el vecino de enfrente, tampoco el de al lado ni el de la calle trasera. Mejor no hablas con nadie y te evitas complicaciones.

Así viven las personas, tratando de mantenerse alejadas lo más posible de las balas y cuidar el patrimonio, de cuidar en medida de lo posible el bienestar de la familia.

 

Antecedentes

El último ataque fue este lunes, cuando sujetos desconocidos arribaron a un domicilio en el circuito Del Quetzal, número 1080. Según el parte policial, la víctima se llamaba Eloy Armando Gaxiola Castro, de 35 años.

Los sicarios le dispararon en ocho ocasiones cuando se encontraba en la cochera de su casa, como hacen constar los casquillos de calibre 5.7, del rifle conocido como “matapolicías”, encontrados y asegurados en el lugar por agentes ministeriales.

El 20 de noviembre del año pasado, en el circuito Gaviotas, un hombre fue asesinado al interior de su domicilio solo que esta vez cerca de la media noche, cuando llegaba a su casa.

Aparentemente fue perseguido por sus ejecutores hasta que llegó al inmueble y finalmente le dieron muerte, pero las causas nunca fueron esclarecidas.

En el mismo sector fue capturado Cristian Iván Esparragoza Gastélum, hijo del famoso narcotraficante Juan José Esparragoza, alias “El Azul”.

Solo por mencionar un caso más, una pareja fue asesinada el 14 de mayo de 2013 por sujetos que viajaban a bordo de una motocicleta mientras llegaban a su casa.

 

Una mancha

Sin embargo, a pesar de la recurrente violencia, los habitantes del sector aseguran que no todos están relacionados con el crimen. “Aquí vivimos empresarios, gente de bien”, asegura uno de los habitantes.

Debido a hechos como los que se registraron la mañana de ayer, los vecinos han decidido cortar prácticamente toda comunicación entre ellos, con la esperanza de que nunca les toque a ellos.

A pesar de la adversidad, del entorno y que la policía no hace nada, nadie quiere irse del sector. Nadie quiere dejar sus casas caras por un entorno más seguro, nadie quiere renunciar a lo que es suyo solo porque unos mafiosos pretenden gobernar en la zona.

Elier Lizárraga

One thought on “Historia de una vida en Interlomas

  1. Es verdad, ya no se puede confiar ni en los vecinos, no sabes ni quien sea o a que se dedique, pero si no quieren dejar sus casas, hagan algo para alejar a los delincuentes, pueden llamar al ejercito cuando miren que esta pasando algo o cuando sepan que hay un sicario, un narco o algun secuestrador, solo asi evitaremos que regresen y si son detenidos que mejor para que la familia pueda convivir libremente y en paz

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