Culiacán, Sin.- El tableteo de un fusil de asalto interrumpió de golpe la noche de este miércoles en la colonia Jorge Almada.
El estacionamiento posterior de la funeraria Moreh se convirtió en el escenario de un atentado que demostró, una vez más, el desdén absoluto de los grupos armados por la geografía civil: el ataque ocurrió en pleno cruce del bulevar Emiliano Zapata y la avenida Álvaro Obregón, dos de las vialidades más transitadas y emblemáticas de Culiacán, donde la delincuencia no dudó en abrir fuego sin importar la jerarquía del punto.
Lo que inició en ese sitio estuvo a punto de terminar en tragedia, pero culminó en un aparatoso despliegue de violencia bajo la oscuridad, severos daños materiales y un desenlace fatal en otro extremo de la ciudad.
Los agresores llegaron a bordo de un automóvil Kia de color blanco, entrando por el acceso de las calles Domingo Rubí e Ignacio Ramírez. Su objetivo eran dos hombres que se encontraban en la parte trasera del inmueble. Al tenerlos de frente, uno de los gatilleros comenzó a disparar un fusil “cuerno de chivo”, pero la potencia del arma automática le ganó la partida; según personas que presenciaron el ataque, el cañón se le fue “para arriba” debido al fuerte retroceso de la ráfaga.
Ese error de cálculo permitió que las víctimas corrieran a ponerse a salvo y resultaran ilesas, pero provocó que los proyectiles se dispersaran sin control por el lugar, dejando únicamente dos carros con la carrocería perforada dentro del mismo estacionamiento del inmueble.
Tras fallar el ataque, los delincuentes emprendieron una huida desesperada, lo que encendió las alertas de los cuerpos de seguridad. Elementos del Ejército Mexicano y de las distintas policías estatales y municipales iniciaron un operativo de persecución a toda velocidad que se extendió por varias vialidades con rumbo al norte de Culiacán.
Fue durante este trayecto hacia el norte de la ciudad donde los tripulantes del Kia, en un intento por bloquear el paso de las patrullas que les pisaban los talones, comenzaron a lanzar una lluvia de artefactos “ponchallantas” sobre el asfalto.
Esta estrategia criminal provocó que al menos otros cuatro vehículos quedaran varados y con los neumáticos destrozados en plena vía pública.
El desenlace en Espacios Barcelona
Mientras las autoridades ministeriales se encontraban en la funeraria Moreh resguardando el perímetro y realizando los peritajes correspondientes sobre los autos dañados, las alertas volvieron a encenderse en las frecuencias de radio.
La persecución civil y militar que se había desplazado hacia el norte de Culiacán culminó de forma violenta en el desarrollo residencial Espacios Barcelona.
Fue específicamente en una brecha a espaldas de Espacios Barcelona, por el bulevar Elbert, donde se confirmó el fallecimiento de un hombre, quien fue abatido en el sitio tras el desenlace de la cacería iniciada en la colonia Jorge Almada.
Tras el deceso de esta persona, las fuerzas del orden lograron interceptar el vehículo y someter a uno de los implicados, confirmándose un saldo de un presunto delincuente abatido y un detenido, mientras que dos más consiguieron escapar entre la maleza y terrenos de la zona.
Durante las acciones, las autoridades aseguraron al menos cuatro armas largas, equipo táctico y un automóvil sedán color blanco, el cual quedó bajo resguardo y será remolcado por una grúa para su puesta a disposición de las autoridades competentes.
La zona fue asegurada por elementos de seguridad, mientras personal investigador realizó las diligencias correspondientes; hasta el momento no se ha dado a conocer el desglose oficial que confirme sus identidades.
Redacción / La Pared Noticias