Culiacán, Sin.- Con el avance de las horas, la tragedia en la colonia Vallado Viejo cobró rostro y nombre. Lo que la noche del lunes se reportó como un feroz ataque armado en un domicilio de fachada azul, terminó confirmando la devastadora historia de una familia destrozada: entre las cuatro víctimas fatales se encontraban Aurelia Lorena, de 56 años, y su hijo Joel Antonio, de 36.
Eran las 20:30 horas cuando el estruendo de ráfagas de grueso calibre cortó de golpe la rutina sobre el eje Federalismo y la calle Segunda, a un costado del puente deprimido y a espaldas de Protección Civil del Estado. En cuestión de segundos, la violencia irrumpió sin dar tiempo a nada.
Al cesar los disparos, la escena en el lugar era desgarradora. Sobre el suelo yacían sin vida dos mujeres y un hombre. Una cuarta persona, con heridas de gravedad, fue auxiliada en el sitio y trasladada de urgencia por paramédicos de la Cruz Roja bajo la custodia de un convoy del Ejército Mexicano; sin embargo, falleció minutos después en la sala de urgencias de un hospital.
En un inicio, las identidades de los caídos permanecían en el anonimato. Fue durante el desarrollo de los peritajes por parte de la Fiscalía General del Estado cuando las autoridades confirmaron que dos de los fallecidos eran madre e hijo, arrojados a la muerte en la misma agresión dentro de su propio refugio.
En el sitio fueron asegurados decenas de casquillos de armas de alto poder. Mientras la identidad de las otras dos víctimas continúa sin revelarse, las autoridades integran la carpeta de investigación para reconstruir la secuencia de los hechos y dar con los responsables de una matanza que vuelve a sumir a Culiacán en el estupor.
Redacción/LaPared