Culiacán, Sin.- Unos conos multicolores y un par de balones quedaron regados en el pasto sintético de la cancha Chulavista, al sur de la capital sinaloense.
La tarde de entrenamiento terminó de golpe cuando una ráfaga de balas retumbó a unos metros del complejo deportivo. En segundos, decenas de niños, sus entrenadores y varios padres de familia terminaron tirados pecho a tierra para ponerse a salvo. A unos pasos de ahí, un hombre armado acababa de tirar su moto y un arsenal completo en medio de la calle.
La agresión arrancó minutos antes en la colonia Adolfo López Mateos. El sospechoso llegó al cruce de Amado Estrada y Cándido Aguilar buscando a un hombre que estaba afuera de una casa. Como no logró darle alcance, le soltó una ráfaga a la fachada del inmueble. No conforme con los disparos, metió la mano al porche, sacó la ropa que encontró a la mano y le prendió fuego en pleno asfalto.
Con la humareda de fondo, el gatillero escapó en moto hacia la colonia Estela Ortiz de Toledo. Pero al pasar junto a la cancha Chulavista, sobre la avenida General Maximiliano Gómez y Rubén Martí, volvieron a sonar las detonaciones.
En el lugar, alguien sacó el teléfono y alcanzó a grabar la escena: los niños apretados unos contra otros sobre el césped verde, inmóviles, mientras al fondo se ve la pinta con la palabra CHULAVISTA y se escucha a un adulto repetir en pánico: «Están todos en el suelo».
Acorralado o porque la moto le falló, el agresor terminó derrapando frente al deportivo. Antes de correr, tiró todo lo que traía encima: cuatro cargadores llenos para fusil, uno de arma corta, docenas de cartuchos sueltos, ropa, un celular, varias bolsas y hasta la piernera táctica.
De ahí brincó a la calle siguiente, encañonó al conductor de un Honda reciente y aceleró con rumbo al sur de la ciudad. El escape le duró poco. Los dueños del coche rastrearon la señal de GPS y le apagaron el motor a distancia.
El vehículo quedó varado junto al canal de Cumbres, en San Isidro. De ahí en adelante, al tipo se le perdió la pista a pie entre los callejones de la zona.
Tanto el Ejército como la Policía Estatal aseguraron el armamento, la moto y el auto recuperado. Hay un operativo desplegado en todo el sector sur, pero hasta ahora las autoridades no reportan detenidos ni heridos.
Redacción/LaPared