Culiacán, Sin.- El calor de la tarde en la colonia Ignacio Allende se mezcló con el olor a pólvora y madera quemada. Faltaban pocos minutos para las cuatro cuando la cotidianidad de la avenida Carmen Serdán se disipó bajo el estruendo de los fusiles de asalto.
Entre las calles Profesor Felipe Valle y Pascual Orozco, un grupo de hombres armados detuvo su marcha frente a una vivienda y abrió fuego.
Los proyectiles de grueso calibre perforaron las paredes y destrozaron el frente de la propiedad.
Antes de retirarse y perderse en el norte de la ciudad, los agresores provocaron un incendio en el inmueble, dejando que las llamas terminaran de sellar el ataque.
Cuando los disparos cesaron, la cuadra quedó sumida en el asombro de los vecinos. Más tarde, los elementos de la Guardia Nacional llegaron para acordonar la escena, donde la fachada quedó marcada por los impactos y el suelo cubierto de casquillos percutidos.
La recolección de los indicios y el curso de la investigación quedaron en manos de los peritos de la Fiscalía del Estado, encargados de descifrar los motivos detrás del atentado.
Redacción/LaPared