Culiacán, Sin.- Un “pitazo” al 089 desarmó el plan de dos civiles la mañana de este miércoles en Culiacán.
Lo que parecía un recorrido de rutina terminó en un fuerte despliegue interinstitucional en el cajón de estacionamiento de un supermercado de la colonia Díaz Ordaz, donde las autoridades les cerraron el paso.
La alerta original apuntaba a un Kia blanco con gente armada, pero tras un rastreo de la Policía Estatal y la Guardia Nacional, la realidad topó con un Toyota Corolla.
Los uniformados rodearon la unidad antes de que los tripulantes pudieran reaccionar o intentar perderse entre la clientela del comercio.
Al final, el corte de caja de la detención dejó al descubierto que no andaban jugando: cargaban con una subametralladora 9 mm, una pistola del mismo calibre, cuatro cargadores abastecidos y unas 600 dosis de presunto cristal listas para las calles.
Los dos detenidos y el arsenal ya duermen en las instalaciones de la FGR, donde el Ministerio Público Federal abrirá la carpeta de investigación para determinar qué andaban operando realmente en ese sector de la capital.
Redacción/LaPared