Breve Intervalo
Rafael Báez
A poco más de la mitad de la campaña política electoral en Sinaloa, se puede deducir que la guerra sucia entre los candidatos a la gubernatura, a las presidencias municipales y a las diputaciones locales, es una señal de medición entre unos y otros. Hasta el momento han sido “tiros de calentamiento” porque lo peor está por venir no va a ser nada comparado con lo que se ha dilucidado.
Los partidos “se desgarran las vestiduras” declarándose mártires de este cáncer maligno que es parte de la cultura política mexicana y que hasta donde se recuerda siempre ha sido así, se “tiran la piedra y esconden la mano”.
Legalidad y justicia son conceptos diferentes y que no siempre son aplicables por distintas razones, muchas cosas se hacen de acuerdos a las conveniencias de los grupos en el poder tanto en el gobierno como en los partidos, dejando por un lado estos últimos; su ideología, estatutos y doctrina, desafortunadamente.
¿Qué pensarían sí vivieran Jesús Reyes Heroles, uno de los más grandes ideólogos que ha tenido el PRI, creador de la frase “En política, la forma es fondo”; o qué pensarían algunos de los ideólogos del PAN, como Manuel Gómez Morín que dijo “En el corazón de todos los mexicanos está viva la llama de la esperanza” o Carlos Castillo Peraza, que en 1998 renunció al PAN para dedicarse a labores periodísticas y literarias, quien en la carta de renuncia que le envió al presidente nacional del partido en ese momento, Felipe Calderón, manifestó que “seguiría siendo panista de alma y corazón, pero no de uniforme y credencial; o Manuel “Maquio” Clouthier del Rincón, con su frase “solo está derrotado aquel que ha dejado de luchar”; o de la izquierda, Heberto Castillo, que dijo “dichosos los que padecen persecución por la justicia, porque su recompensa será mucha”.
¿Dónde quedaron los ideales de estos luchadores sociales?. En la actualidad todo se reduce a una sola frase: Guerra sucia.
El PRI desde el inicio de la campaña, ha sostenido un ejército en Sinaloa, de expertos en la guerra sucia procedentes del Estado de México y de Sonora, porque vienen a hacer triunfar al candidato Quirino Ordaz Coppel, no hay de otra, esa es la máxima prioridad, mientras que el PAN exactamente con el mismo esquema con su famoso “Ave Azul” ya operando en su máxima expresión y solo está esperando que lleguen los tiempos. El PAN contrató a una mujer especialista en esquemas íntimos de los candidatos contrarios, mientras que el PRD, se convirtió en el “francotirador” del PRI en contra de Héctor Melesio Cuén.
Existen expedientes de todos los candidatos, solo que bajo el lema de MALOVA, “hay tiempos de hacer jaras y tiempos de tirarlas”. Unos y otros andan en la localización de las casas de seguridad de cada partido donde se operan las estrategias sucias hasta el día de la elección, para la compra del voto, así como estarán a la caza de los denominados “mapaches”.
Pero también los reflectores de todos estos partidos están puestos en la actividad que está realizando el candidato independiente a la gubernatura, Francisco Frías Castro, “les salió bravo el toro”. Serán tiempos de lluvia, de sangre y lodo.
