Bogotá.- El gobierno colombiano decretó tres días de duelo nacional mientras la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) actualizó el trágico balance del terremoto de magnitud 7,4: la cifra oficial asciende a 239 fallecidos, 3.755 heridos y 287 personas desaparecidas.
La catástrofe deja más de 24.000 familias afectadas, cerca de 9.000 viviendas destruidas y 140 edificios colapsados en 14 departamentos, con su mayor impacto concentrado en Chocó, Valle del Cauca y Risaralda.
Tensión diplomática por el despliegue de rescate
A la par de las tareas de remoción de escombros en ciudades severamente golpeadas como Cali y Pereira, la tragedia desencadenó una fuerte controversia internacional.
El gobierno mexicano de Claudia Sheinbaum despachó las primeras 19,5 toneladas de ayuda humanitaria (de un plan total de 58,5 toneladas) en dos aviones de la Fuerza Aérea, pero no pudo enviar a sus 255 rescatistas ni binomios caninos debido a las restricciones impuestas por la administración colombiana.
El gobierno del presidente Abelardo de la Espriella justificó los filtros argumentando que únicamente habilitó el ingreso de brigadas oficiales bajo estrictos protocolos, rechazando el apoyo en campo de grupos civiles independientes.
Pese a los desencuentros y trabas diplomáticas, delegaciones como la de los Topos lograron ingresar para sumarse voluntariamente a la búsqueda de sobrevivientes mientras el tiempo se agota bajo los escombros.
Redacción/LaPared