Culiacán, Sin.- La violencia en la sindicatura de Tepuche cobró rostros definitivos tras la dolorosa identificación de las cuatro víctimas asesinadas el pasado fin de semana, una tragedia que golpea con especial crudeza al confirmarse que entre los fallecidos se encontraba un adolescente de apenas 16 años.
El horror comenzó a desenterrarse la mañana del domingo en un camino de terracería de Agua Blanca.
Ahí, las rastreadoras del colectivo Sabuesos Guerreras tropezaron con una escena desoladora: tres cuerpos acribillados a balazos y abandonados a la intemperie.
Entre el polvo y los casquillos yacían Jesús Ricardo Rivera y Adán S., ambos de 36 años y vecinos de esa comunidad, junto al cuerpo inerte del menor Orlando F., un joven originario de Tamazula, Durango, cuya vida fue truncada prematuramente por múltiples impactos de bala.
Mientras el luto envolvía a Agua Blanca, la alerta se extendía hacia el camino que comunica a Tepuchito con La Noria.
En ese punto fue localizado un cuarto cadáver la tarde del mismo domingo, aunque la hostilidad de la zona obligó a los peritos de la Fiscalía a esperar hasta la mañana del lunes para procesar la escena. La víctima fue identificada como Manuel Guadalupe Z., de 37 años y residente de la colonia 5 de Febrero en Culiacán.
Su cuerpo, también herido de muerte por armas de fuego, estaba flanqueado por una motocicleta donde los agresores dejaron pedazos de cartón con mensajes de advertencia.
Tras el paso de las horas en el Servicio Médico Forense, las familias acudieron a reclamar los restos de sus seres queridos, llevándose los cuerpos del menor y de los tres adultos en medio del silencio, mientras las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para intentar esclarecer el crimen.
Redacción/LaPared