Culiacán, Sinaloa.– A más de siete años del crimen, la Fiscalía General del Estado de Sinaloa informó la detención de José Gustavo “N”, de 24 años, señalado como probable responsable de feminicidio agravado en razón de parentesco de la maestra del Colegio de Bachilleres del Estado de Sinaloa, Aída, en un caso que evidencia los largos tiempos de respuesta en la procuración de justicia.
La víctima era maestra de Cobaes y había denunciado a su ex pareja como una persona violenta, además por parte de sus compañeros del sindicato se pidió su traslado de El Tamarindo a Culiacán para no exponerla, pero nadie escuchó su voz.
La captura de su ex pareja fue realizada por la Unidad Especializada en Aprehensiones, tras ubicar al imputado en California, Estados Unidos, con apoyo de instancias internacionales como Interpol, el Servicio de Seguridad Diplomática y el ICE.
De acuerdo con la carpeta de investigación, la víctima fue vista con vida por última vez el 1 de noviembre de 2018, al salir de su domicilio en Culiacán rumbo al plantel del Cobaes de la sindicatura de Villa Adolfo López Mateos, El Tamarindo. Cuatro días después, el 5 de noviembre, fue localizada sin vida en el municipio de Mocorito.
Pese a la gravedad del caso, la detención del presunto responsable se concretó hasta abril de 2026, lo que coloca en el centro del debate los tiempos de integración de las investigaciones y la capacidad de seguimiento de las autoridades cuando los sospechosos abandonan el país.
La Fiscalía estatal detalló que la orden de aprehensión deriva de una investigación realizada por la Agencia del Ministerio Público Especializada en Violencia contra las Mujeres. No obstante, el lapso entre el crimen y la captura plantea cuestionamientos sobre posibles rezagos institucionales, así como la dependencia de mecanismos de cooperación internacional para lograr detenciones en casos de alto impacto.
Especialistas en materia de justicia han señalado en distintos momentos que los delitos de feminicidio enfrentan obstáculos como integración deficiente de carpetas, dilación procesal y falta de recursos para investigaciones sostenidas en el tiempo.
Como parte de las indagatorias, la Fiscalía recordó que el 1 de diciembre de 2022 fue detenido Erick José “N”, otro probable implicado en el caso. Sin embargo, la captura del segundo sospechoso ocurrió más de cuatro años después del crimen, lo que refuerza la percepción de procesos prolongados.
Situación jurídica
Tras su detención, José Gustavo “N” fue trasladado a Culiacán e internado en el Centro Penitenciario de Aguaruto, donde quedó a disposición de un juez de control, que determinará su situación jurídica en las próximas horas.
Cabe señalar que, conforme al debido proceso, el detenido se presume inocente hasta que se demuestre su responsabilidad mediante sentencia firme.
Contexto: violencia contra las mujeres
El caso se suma a un contexto en el que los feminicidios continúan siendo uno de los delitos de mayor preocupación social en Sinaloa y en el país. Colectivos y organizaciones han insistido en la necesidad de investigaciones más rápidas, perspectiva de género efectiva y justicia pronta para las víctimas.