Culiacán, Sin.- Iba a la hora de siempre, cruzando la puerta que debería ser el espacio más seguro para cualquier familia. Ana Teresa, de 45 años, ingresó a las instalaciones de la escuela primaria Teófilo Álvarez, en la colonia 10 de Mayo, para buscar a su hijo al sonar la campana.
Tras la intensa lluvia de esta tarde en Culiacán, el suelo del interior del plantel estaba anegado, ocultando una trampa mortal: un cableado energizado, expuesto en el piso sin ningún tipo de aislamiento ni señalización.
Bastó un solo paso dentro del propio recinto escolar. Ana Teresa pisó la tierra mojada y recibió una descarga eléctrica letal de forma instantánea. El terror se apoderó de maestros, niños y padres de familia que presenciaron la escena sin poder intervenir por el riesgo de la corriente acumulada en el agua.
Su hijo no volvió a tomar su mano esa tarde. La indignación es absoluta: si ese cable suelto cobró la vida de una madre dentro del patio escolar, estuvo a centímetros de haber provocado una tragedia aún más catastrófica entre los cientos de alumnos que corren por ese mismo lugar.
Responsabilidades legales e institucionales
Al haber ocurrido el fatal hecho dentro de las instalaciones escolares, la escala de responsabilidad administrativa y penal se agrava directamente para las autoridades educativas:
La Dirección del Plantel y la Secretaría de Educación Pública y Cultura (SEPyC) asumen la responsabilidad directa por la seguridad e integridad física de quienes ingresan al inmueble, siendo omisos en el mantenimiento de las instalaciones eléctricas internas y en la suspensión o restricción del acceso ante un riesgo evidente.
Protección Civil y el Municipio de Culiacán fallaron en las inspecciones obligatorias de seguridad estructural en centros educativos. Por su parte, la CFE debe responder si la acometida o el suministro hacia el interior presentaba fallas reportadas previamente.
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa está obligada a investigar el caso como homicidio culposo por negligencia grave, deslindando responsabilidades sobre los directivos y autoridades encargadas del mantenimiento de la escuela.
Redacción/LaPared