Mocorito, Sin.- El ruido del motor de un Black Hawk anunció la llegada de la Marina a la sierra de Mocorito. Era el miércoles por la tarde cuando un convoy de unos 15 vehículos —entre camionetas artilladas, unidades tácticas y camiones blindados— entró desde Culiacán internándose por los caminos de tierra.
Los patrullajes se concentraron en poblados como La Rosalía, Los Letreros, Potreros de los Pacheco y El Terrero. La presencia del contingente y el sobrevuelo constante del helicóptero mantuvieron en alerta a los vecinos, que prefirieron resguardarse mientras las fuerzas federales recorrían las brechas.
El trayecto, sin embargo, se complicó en el camino. Tres patrullas quedaron varadas al poncharse los neumáticos con clavos metálicos arrojados en las brechas, y una más tuvo que detenerse por problemas mecánicos.
A lo largo del día circularon versiones sobre supuestas persecuciones a civiles armados e ingresos a viviendas sin orden de cateo; no obstante, ninguna autoridad confirmó estos hechos.
Para las 8:00 de la noche, con la retirada de la aeronave, el operativo fue dando por concluidas las labores de vigilancia sin registrar enfrentamientos, detenciones ni decomisos, iniciando así el regreso de los efectivos hacia la capital.
Redacción/LaPared