Guasave, Sin.- El lenguaje de la izquierda mexicana siempre ha tenido su epicentro en la calle, en el asfalto, en lo que internamente llaman “el territorio”.
Bajo esa premisa, y con una agenda de intensos contrastes que unió al sector empresarial de Los Mochis con el corazón rural de San Miguel Zapotitlán, la senadora con licencia Imelda Castro Castro recorrió este sábado el norte de Sinaloa para reactivar las bases del movimiento ante miles de simpatizantes en Guasave y Ahome.
El mensaje central de la sinaloense no fue fortuito; responde a una instrucción directa y estratégica que viene desde la dirigencia nacional.
“La presidenta Claudia Sheinbaum nos volvió a mandar a todos al territorio”, recordó Castro ante las asambleas. “Ella siempre nos dice eso: hay que estar en territorio, hay que estar con el pueblo, hay que abrazar al pueblo, hay que sentir al pueblo, hay que mirar a los ojos a la gente”.
Para la legisladora, la permanencia del proyecto político de la Cuarta Transformación en Sinaloa no es una simple coyuntura electoral, sino el resultado de un proceso de resistencia que comenzó a gestarse hace cuatro décadas y que el electorado consolidó en las urnas hace ocho años. En ese sentido, hizo un llamado enérgico a la estructura morenista para defender la soberanía nacional y dar continuidad a las políticas que, afirmó, hoy benefician a millones de familias en el estado.
El contraste de la jornada: de las empresas al surco
Lo que marcó la diferencia en esta gira norteña fue la capacidad de interlocución de Castro con dos sectores diametralmente opuestos pero clave para el desarrollo del estado.
Por un lado, la senadora sostuvo un encuentro privado en Los Mochis con mujeres empresarias, un sector donde el pragmatismo económico y las certezas jurídicas dominan la mesa.
Horas más tarde, el escenario cambió por completo: Castro se trasladó a la sindicatura de San Miguel Zapotitlán para dialogar de frente con comisarios municipales, líderes ejidales y representantes comunitarios, donde las demandas giran en torno a la tierra, el agua y el bienestar social.
Con esta jornada de doble vía, Imelda Castro no solo cumplió con la línea de “regresar al suelo” dictada por la presidencia de la República, sino que envió una señal clara al mapa político sinaloense: el oficialismo busca amarrar el norte del estado tejiendo alianzas tanto con el capital como con sus bases históricas en el campo.
Redacción/LaPared