Escuinapa, Sin.- La tierra en el sur de Sinaloa guarda secretos entre la maleza espesa y el polvo del camino, donde los campamentos improvisados se confunden con el paisaje de la selva baja.
Un despliegue táctico que comenzó en las brechas de Escuinapa y se extendió hasta la capital del estado dejó al descubierto la infraestructura operativa de un grupo local: seis detenidos, un arsenal de alto poder y el aseguramiento de sus bienes.
La primera pieza cayó en la periferia de Escuinapa. Elementos del Grupo de Operaciones Especiales de Sinaloa (GOES) avanzaban en un patrullaje de reconocimiento cuando detectaron un campamento clandestino bajo los árboles.
Dos hombres que custodiaban el sitio intentaron perderse entre las veredas, pero el cerco ya estaba cerrado. Al inspeccionar el terreno, los uniformados hallaron un rifle AK-47 y una ametralladora Minimi, un arma automática abastecida con una cinta de 100 cartuchos listos en la recámara.
La información obtenida guio el movimiento hacia la zona urbana, directo a una supuesta casa de seguridad. Al rodear el inmueble, un sospechoso armado intentó ganar los techos para escapar por las propiedades vecinas, pero fue sometido en la cornisa; otros dos hombres se rindieron en el interior.
Ahí se decomisaron dos fusiles más y una pistola escuadra. Horas más tarde, un motociclista fue interceptada en las inmediaciones con un rifle de asalto, un cargador de disco y dosis de droga.
A kilómetros de ahí, en Culiacán, las patrullas interinstitucionales ubicaron un sedán MG rojo de modelo reciente abandonado sobre el bulevar Juan M. Zambada y, en otro sector, una motocicleta Veloci.
Ambas unidades arrojaron reporte de robo vigente en Plataforma México, por lo que, junto con el arsenal y los seis detenidos del sur, quedaron a disposición de las fiscalías correspondientes.
Redacción/LaPared