Culiacán, Sin.- Por unos minutos, la rutina se detuvo en el Ayuntamiento de Culiacán y las instalaciones del DIF. A las 9:30 de la mañana sonó la alarma sísmica y cientos de trabajadores y ciudadanos comenzaron a salir de los edificios como parte de un simulacro que planteó un sismo de magnitud 7.1.
En el Centro de la ciudad, la escena también alcanzó la avenida Álvaro Obregón, donde se realizó un cierre momentáneo entre las calles Juárez y Escobedo para concentrar a las personas evacuadas en el punto de reunión.
El ejercicio dejó dos lesionados hipotéticos, quienes recibieron atención durante el protocolo de emergencia. En total, fueron evacuadas 2 mil 284 personas: mil 270 del Ayuntamiento, entre trabajadores y 170 contribuyentes que se encontraban realizando trámites, además de 984 personas de las cinco unidades del DIF Culiacán.
Protección Civil Municipal informó que el desalojo total de los inmuebles se realizó en aproximadamente seis minutos. Después de la evacuación vino la revisión de las instalaciones y, al no detectarse daños estructurales, las personas regresaron de manera ordenada a sus actividades.
Más allá del cronómetro, el ejercicio puso a prueba la reacción de quienes diariamente ocupan estos edificios y permitió identificar aspectos que todavía pueden mejorarse ante una emergencia real.
La Coordinación de Protección Civil señaló que este tipo de simulacros se pretende realizar cada tres meses, con la intención de mantener activos los protocolos y fortalecer la cultura de prevención en una zona considerada sísmica.
Porque esta vez sonó una alarma y todos sabían que era un ejercicio. La próxima emergencia, advirtieron las autoridades, podría no ser un simulacro.
Redacción/LaPared