Culiacán, Sin.-Algunas víctimas de la masacre en San Ignacio eran familiares del jefe de gavilleros de la región Librado Gamboa Ruelas, quien presuntamente fue asesinado a balazos desde junio del año pasado en un enfrentamiento en este mismo municipio, por lo que las primeras investigaciones apuntan a que la matanza del sábado pasado fue por “rivalidad delincuencial”, indicó la Procuraduría General de Justicia.
El procurador Marco Antonio Higuera Gómez informó que dos personas relacionadas con la muerte de las 13 personas en las inmediaciones de la comunidad de Tepehuajes se encuentran detenidas, y en las próximas horas se solicitará orden de aprehensión; asimismo dijo que hay dos testigos se rindieron su testimonio de cómo ocurrieron los hechos, pues viajaban en uno de los dos vehículos emboscados.
“Existen datos de que algunas de las víctimas de este lamentable hecho tienen familiaridad con la persona de nombre Librado Gamboa Ruelas, éste tiene cinco órdenes de aprehensión por delito de homicidio, y la rivalidad delincuencial que se ha generado entre gavillas, una de ellas los Gamboa, data de antes de 2004 hasta la fecha”, comentó Higuera Gómez.
Detalló que familiares de Librado Gamboa informaron que el jefe de gavilleros fue muerto a balazos en junio del año pasado cuando circulaba en una camioneta Hummer color negro.
“Se argumenta que él venía en esa, es lo que argumenta la familia que en junio del año pasado esta persona perdió la vida, pero su cuerpo nunca fue localizado, por lo tanto legalmente nosotros no podemos decir que está privado de la vida”, señaló.
Mencionó que estas circunstancias fue lo que derivó en el enfrentamiento del sábado pasado por una de las márgenes del río Piaxtla, toda vez que algunos hombres de los que viajaban en una de las camionetas eran familiares del sicario desaparecido.
Higuera Gómez explicó que ninguna de las personas que viajaban en las dos camionetas, una Tacoma y una de redilas, portaba armas de fuego.
Operativo “a toro pasado”
Luego de los hechos sangrientos en la zona serrana de San Ignacio, el gobernador Mario López Valdez indicó que realizarán un operativo conjunto con las fuerzas federales, sin embargo, manifestó que en ocasiones al llegar seguridad a la zona tras hechos violentos los grupos criminales se repliegan y se esconden.
“Ya el Ejército, la Marina y la Ministerial están por ahí en la zona, pero lo más seguro es que después de estas comunicaciones y estos hechos que hicieron pongan tierra de por medio, y se vayan, a veces vamos y hacemos recorridos pero pasan y se cruzan a Durango; lo mismo ocurre con ellos que los siguen y se pasan para acá, pero vamos a hacer un operativo, hay dos personas detenidas, tengo información que hay otro que se puede detener, salió herido”, manifestó López Valdez.
Dijo que se está planeando una estrategia también con el estado de Durango para ubicar a los responsables de esta nueva masacre que tiñe de rojo Sinaloa.
Martín Durán