Estrella Palacios Domínguez tampoco aclaró si reforzará su seguridad personal luego de que una hielera con presuntos restos humanos y un mensaje intimidatorio fuera abandonada en el Palacio Municipal. La presidenta municipal dejó en manos de la Fiscalía el esclarecimiento de los hechos.
Mazatlán, Sin.— El hallazgo de una hielera con presuntos restos humanos y un mensaje intimidatorio en las instalaciones del Palacio Municipal de Mazatlán abrió un nuevo frente de preocupación por la violencia en el puerto, particularmente después de que surgieran versiones sobre una posible amenaza dirigida a la familia de la alcaldesa Estrella Palacios Domínguez.
En el mensaje encontrado se hizo referencia a Renato, por lo que en redes se especuló que se podría tratar del padre de la alcaldesa, Renato Palacios.
Sin embargo, la presidenta municipal evitó confirmar si el mensaje estaba dirigido a su familia y tampoco aclaró si, a raíz de estos hechos, se reforzaron sus medidas de seguridad personal.
Cuestionada sobre el contenido del mensaje localizado junto a la hielera, Palacios Domínguez sostuvo que corresponde exclusivamente a la Fiscalía General del Estado de Sinaloa determinar el origen de los restos, las circunstancias en que fueron abandonados y el posible destinatario de la amenaza.
La alcaldesa señaló que su administración no proporcionará información adicional a la difundida por el secretario de Seguridad Pública Municipal, Gabino Ulises Jacobo Guerrero, y a la integrada en el parte entregado a la autoridad investigadora.
Argumentó que divulgar mayores detalles podría entorpecer las investigaciones que realiza la Fiscalía.
Evade aclarar si está amenazada
Las interrogantes aumentaron cuando la presidenta municipal fue cuestionada sobre la posibilidad de que el mensaje constituyera una amenaza directa contra su entorno familiar.
Palacios Domínguez no confirmó ni descartó esa posibilidad.
Tampoco respondió directamente si se siente segura para continuar desempeñando sus funciones al frente del Ayuntamiento, ni precisó si las autoridades estatales o federales le recomendaron reforzar su esquema de protección.
Se limitó a sostener que continuará atendiendo sus responsabilidades como presidenta municipal y expresó su confianza en que las autoridades competentes esclarecerán lo ocurrido.
La postura de la alcaldesa deja sin respuesta pública una de las principales interrogantes surgidas tras el hallazgo: si la colocación de los restos humanos en la sede del gobierno municipal fue un acto de intimidación dirigido contra las autoridades o si estuvo relacionado con alguna disputa criminal.