Breve Intervalo
Por Rafael Báez
En conversación sostenida con algunos ex jefes policiacos, entre los diferentes temas abordados hubo uno que fue de interés general, coincidieron en señalar que los escoltas no son policías comunes, ya que deben tener una formación especializada, sin embargo en Sinaloa los elementos que se dedican a esta peligrosa profesión en su gran mayoría están muy lejos de tenerla, aunado a que no existe una estructura policial que se encargue de la capacitación de personal de escoltas.
Según datos recabados, tienen que ser elementos con una comprobada credibilidad y confiabilidad, debido a que el servicio de Seguridad que más exige el contratante, funcionario o cliente es el de protección personal, llámese funcionarios de los 3 niveles de gobierno, dignatarios, diplomáticos, empresarios y familia. Estos elementos requieren un grado de tensión permanente, una alta cualificación profesional y especiales habilidades de confidencialidad.
El trabajo de un escolta es proteger a la persona de posibles agresiones. Es requisito indispensable, que sea profesional, confiable y altamente capacitado. El conocimiento de la vida del protegido para evitar peligros innecesarios. El constante cambio de rutas, de horarios, no hacerlas rutinarias y sobre todo, el cuidado y la responsabilidad en la función adquirida, que es la de proteger la vida de la persona a la que fueron asignados.
Definitivamente que en sus habilidades está la seguridad de sus protegidos, pero desafortunadamente muchos de ellos en lugar de conducirse con bajo perfil pareciera que buscan llamar la atención haciendo de su trabajo circo, maroma y teatro, una de las características más conocidas es la prepotencia, otra, que en cuanto va a moverse el actor (o blanco) hacen un espectáculo digno de admirarse, ya que realizan un show sin ninguna necesidad, corren inmediatamente a sus vehículos, otros antes de arrancarse, con las puertas abiertas y parados dentro del mismo hasta que consideran que todo está en orden y a realizar el recorrido.
Es cierto, hay niveles de seguridad, no es lo mismo los escoltas y el armamento que portan los policías resguardando a sus jefes ya que estos operativos son impresionantes y por supuesto que soy de la idea que quienes arriesgan su vida todos los días para bajar los índices de inseguridad, es justo que anden bien resguardados, pero no es lo mismo que algunos funcionarios que no necesitan seguridad tengan asignadas sus escoltas personales.
También ha habido casos en que algunos funcionarios han renunciado al derecho de traer escoltas porque saben que no los necesitan, su imagen personal es aprobada por la ciudadanía, pero otros muchos dicen que traer escolta aunque no haya necesidad de ello les da “personalidad”, les gusta que la gente les tenga miedo, se aprovechan de su puesto para andar payaseando con dicho “status”, sangrando aún más las de por sí raquíticas finanzas.
En Sinaloa hay programas de formación de escoltas pero no se le ha puesto la debida atención a esto. El funcionario contrata o solicita a sus escoltas en función a la confianza que les tienen pero no a la capacidad para desempeñar el cargo, el estado tiene la obligación de preparar a este grupo especial porque no cualquier policía puede ser escolta. Esta es una función muy digna y por ese motivo deben de estar bien preparados.

Es el sistema d seguridad el q permite q personas sin capacitacion realizen estas labores