Culiacán, Sin.- El secreto se guardó entre pasillos médicos y un sigilo tenso.
En medio de un absoluto hermetismo que expuso a un peligro inminente tanto al personal de salud como a los civiles que acudían a consulta, fuentes federales revelaron a La Pared que Misael “N”, alias “El Güero Pin”, e Hilario “N”, exdirector de Seguridad Pública de Escuinapa, permanecieron ocultos en el Hospital General de Culiacán tras su detención.
La historia tras bambalinas comenzó el mismo día de la captura. Mientras las corporaciones aseguraban armamento de alto calibre y equipo táctico en la sindicatura de Isla del Bosque, en Escuinapa, tras las líneas del operativo se coordinaba un traslado médico de urgencia.
Heridos por las acciones de las fuerzas del orden, ambos sujetos fueron ingresados bajo la sombra y de manera inmediata al nosocomio civil de la capital sinaloense para que les fueran curadas sus lesiones.
Fueron horas y días de una calma ficticia. Mantener en un hospital público a quien es considerado un objetivo prioritario y jefe de plaza regional, flanqueado por el exmando policial, significó un riesgo crítico.
La amenaza latente de un intento de rescate armado por parte de células criminales flotaba en el aire; por ello, las autoridades federales optaron por silenciar el paradero de los reos, montando un estricto despliegue interno que buscaba no levantar alarmas ni provocar un ataque directo en las inmediaciones médicas que pusiera en peligro a los pacientes.
El desenlace del discretisimo pasaje médico llegó este lunes 29 de junio. Tras concluir la atención bajo reserva, las fuerzas federales activaron la logística de máxima seguridad para sacarlos de Culiacán de forma definitiva por la vía aérea.
Al cierre de esta información, el operativo médico concluyó con el ingreso de ambos internos al régimen de reclusión del Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) No. 1, “El Altiplano”, en el Estado de México.
Redacción/LaPared