Entrevista | Gibrán Macías interviene el logo de La Pared Noticias

Por Sergio Ceyca

El diseñador Gibrán Macías (Culiacán, 1993) entró a la Universidad sin mucha idea de cuánto iba a enamorarse de su carrera. Ahora maneja las páginas Gengibre, Gengibre Doodles y Ginebra, y tiene en puerta diversos proyectos que ambicionan más que ser un simple oficinista.

Lo entrevistamos sobre su periodo de aprendizaje, su incursión al mundo laboral y su trabajo. Además, pedimos a Gibrán Macías que realizara la intervención de este mes para la Pared Cultura.

Nacido en la colonia Tierra Blanca, primero estudió en la Escuela de Artes José Limón y luego la carrera de Diseño Gráfico Publicitario en Universidad San Sebastián. Actualmente es freelancer para algunas marcas y trabaja en Ancla Studio, empresa creativa que maneja diversas marcas en Culiacán.

La Pared Noticias: ¿Por qué elegiste la carrera de diseño gráfico?

Gibrán Macías: La realidad es que esa decisión fue de risa. Era más ingenuo y en esa época de preparatoria yo soñaba con entrar al mundo del cine y del cómic. Al hacer mi examen de orientación vocacional, entre todos los resultados que obtuve estaba diseño gráfico; así que opté por ese y fue un choque de realidad: terminé enamorándome del branding, de la publicidad, del estudio de psicológico del público, de la comunicación gráfica y listo, hubo un diseñador más en este mundo. Llevo tiempo pensándolo y hoy en día sé que es lo que quiero en mi trabajo; en su momento no conocía esos conceptos, storytelling y diseño emocional, que en resumen es el contar historias y sensaciones con conceptos visuales, ideas trabajadas a tal punto de que no sea necesario leerlo para entenderlo. Para esto se necesita lo anterior mencionado: psicología de formas, de color, cultura, muchos bocetos, entre otras cosas.

LPN:  Tu no creces con tus padres, entonces tu educación varió a la hora de acercarte al arte, por ejemplo. ¿Cómo fue ese desarrollo en base a eso? ¿Define, de alguna manera, la situación?

GM: Me he es un poco difícil explicar cómo fue esa formación. Como dices, no crecí en una familia convencional –cómo se les dice hoy en día– sino que fue con una madre soltera y con hermano mayor, sin un padre. La vida no era fácil pero ella siempre pensó por mí y mi hermano, así que siempre buscaba seguir y que no nos faltara nada. Hoy en día recuerdo la situación y no era agradable. En su momento nunca lo noté, siempre tenía algo que comer y algo en qué ocuparme ya fuera dibujando, viendo la tv, jugando videojuegos o escuchando música; siempre inventaba historias y las actuaba con ellos. Era un niño solitario ya que a mi hermano le tocó la pubertad y era rebelde, no lo recuerdo mucho de esa época. Supongo que de ahí viene mi gusto por el arte, que también influyeron mi hermano y mi madre: él por la música –me enseñó guitarra y toqué con él un tiempo, después busqué mi propio camino, sin ningún resultado–; e parte de mi madre era más diverso el asunto porque ella fue manager de cantantes, hasta hizo un grupo infantil tipo Parchís con mis tíos, se llamaban Los Inquietos, fue actriz de teatro en Difocur, fue estelar en Los Miserables, fue periodista y una devoradora de libros, así que siempre me mantuvo activo en esos temas, siempre tenía que cuestionar y si no había respuesta, lo buscaba, esa era su escuela y la atesoro. Y el último escalón en mi formación es mi tío Carlos, con quien empecé a vivir a 12 años, cuando perdí a mi madre a causa del alcohol; acepté hacerlo porque era con el que tenía más cercanía, nos ayudó en varios momentos y pues mi primo Carlos Andrés, su hijo, somos de la edad y somos básicamente hermanos, al igual que Isabel, su hermana y mi tía Ninfa, que es otra madre para mí. Luego llegarían la pubertad y la adolescencia, unas etapa que fueron muy duras y en las que me refugié en amigos, en la música, era punk y discutía mucho con mi tío; hoy en día me da risa, todavía hay conflictos aunque muy leves, nada que no se pueda dialogar. Además, por mi él aprendí a ser algo estoico, guardar la calma y apaciguar para tomar mejores decisiones, todavía lo trabajo. La realidad es que todo este año ha sido catártico para mí yaque terminé destrozado física y mentalmente el 2018; estaba en la deriva, hundido, logré sacar fuerzas y buscar ayuda, este año logré reconciliarme conmigo, mi yo orgulloso, el tranquilo, el trabajador y el que busca crear. Por fin tengo un sentido de pertenencia con mi familia y la formación que tengo: somos trabajadores, somos disidentes y testarudos, si las cosas no salen hoy, será mañana o el siguiente mes, tenemos que andar y sin quejarnos. Eso creo que puede resumir mi formación que son mi madre y mis tíos, mi hermano, mis primos y amigos.

LPN: Y cuando entras a la carrera, de todas estas cosas que viste y conociste cuando eras niño a través de la tele y el arte, ¿qué cosas fueron cobrando otros sentidos?

GM: Creo que fue mi idea de cómo están hechas las cosas. Yo veía una serie de televisión que me gustaba como el producto de un creador, una historia que salió y mostró al mundo y hoy en día no, toda historia, todo concepto está hecho de tal forma que cada elemento, en este caso serían los personajes, escenas, música, etc., están puestos para representar algo en específico de esa historia, sobre todo para que el público lo acepte. Siempre pongo de ejemplo la serie de 24; uno de los tantos elementos que aplaudo y también uso cuando hablo de la teoría del cultivo, en esta serie, es que en su primera temporada presentaban a un candidato afroamericano y no es porque sí: ese elemento está puesto a propósito: primero, para meter la idea al público de un presidente de color y segundo, para mostrar a lo que este colectivo se enfrenta cuando entra a un escenario que en su mayoría son blancos. Eso hizo que su gente tomara simpatía y 8 años después fue un hecho con Barack Obama. Hay más ejemplos: series como Xena, la princesa guerrera que presentaban a un personaje femenino y guerrero sin ser una súper modelo; Malcolm el de en medio, que te ponía una situación en qué todos los amigos de Hal son de color, buenas personas y exitosas mientras sus vecinos eran blanco, ojetes que solo se fijaban en la imagen y hasta unos estaban involucrados en falsificación de billetes. También se debe aclarar que esto también va más allá de series televisivas, como el caso de la selección francesa del ‘98, cuyo equipo fue hecho a dedo para combatir el racismo que presentaba Francia si no hubiera sido por el diseño, el conocer el poder de la imagen y sobre todo de la sustancia estaría viendo las cosas de la misma forma y me alegro que no sea así, siempre es mejor conocer la verdad. También debo agregar que esto también va al stroytelling escrito, un sencillo ejemplo es la serie Modern Family, hay un personaje llamado Phil y esto es a propósito ya que es el personaje más sentimental del cast y Phil suena igual a Feel (sentimiento, en inglés).

LPN: Y ¿cómo fue tu proceso, ahora si más descrito a detalle, durante la universidad?

GM: Cómo todo sistema educativo mexicano. Sin plan de ofender hay quienes tienen madera como educador y otros que no, de algunos profesores aprendí de más ya que no solo me enseñaron el plan de estudio si no que me formaron y reforzaron para la realidad a la que me enfrentaría una vez egresando. Aparte hice amistades, también fue la época en la que traté de hacer muchas cosas: conocí músicos, artistas, fotógrafos, estuve en festivales, eventos. Y empecé a tener mis primeros acercamientos al trabajo como freelancer. Podría decir que fue mi época de prueba y error, todavía me equivoco, pero ya tengo un enfoque a lo que voy.

LPN: Hablas de tus primeras chambas de freelancer. Varias fueron haciendo carteles de conciertos, ¿no? Que me puedes decir de ellos

GM: Esto ocurrió porque conocí a alguien en el medio que hoy en día no es muy querido en la ciudad, y eso trajo para mí cierta mala fama. En su momento me fue de ayuda, hasta hice un cartel para LNG/SHT antes de que agarrara más reconocimiento. Me da risa recordarlo, fue una época loca para mí y lo disfruté, sobre todo agradezco ya que no soy alguien que ha tenido facilidades ni oportunidades, cuando las había a veces las tenía que dejar pasar, eso ha sido siempre mi realidad y la que trabajo día a día para mejorar. Sobre carteles de conciertos me interesan mucho porque los veo como bagaje creativo, aunque no soy muy de guardarlos porque no he tenido la oportunidad de conseguirlos y la idea de imprimirlos no me parece real. Si pudiera lo haría y me interesaría trabajar en ello, por eso lo que resta de este año y el que sigue pienso centrarme mucho en mi ilustración, también quiero regresar a las artes plásticas para enriquecer y mejorar mi estilo. Veré si en este marzo del 2020 puedo conseguirme el de Soda Stereo.

LPN: ¿Cómo ha sido tu experiencia laboral después?

GM: No sabría explicarla a detalle. Han sido tropiezos y aciertos, trabajé en una agencia llamada Citrus antes de egresar, yo era el diseñador de talacha. No aprendí mucho pero recuerdo que ahí cree mi primera mascota publicitaria para una tienda de electrónicos, que de vez en cuando veo en un anuncio. Al egresar trabajé en otra agencia llamada Triángula, como junior, el problema es que éramos muy pocos así que nunca supe si realmente merecía tal puesto aunque hice bastantes logos y trabajos de publicidad para restaurantes locales, tiendas de ropa, libros de educación y presentaciones gubernamentales. Luego entré a Salud Digna: ésta fue una experiencia agridulce, ya que tuve a buenos compañeros de trabajo y aprendí diseño UX, UI, editorial, hice otra mascota que se utiliza en internet y en el chat, videos, animaciones, iconografía, etc; más no había consistencia laboral y es ahí donde entra lo agrio: el ambiente con mi jefe junto a los problemas que tenía en mi vida en ese entonces hizo que casi explotara y de cierta forma me echó a perder. Por lo mismo de que no había consistencia, me di cuenta cuando entré a Ancla Studio como diseñador branding que no podía hacer un logotipo a tiempo, era horrible. He ido recuperado esa facilidad por manejar conceptos, a veces acierto, otras no pero ya no me preocupo tanto, sé que saldrán. Fuera de eso siempre he trabajado como freelancer, uso el nombre de Gengibre, así me doy a conocer, le hice el logotipo a músicos como Rojo Cale, Béker y Fide, también le propuse un logo a mi amiga Grace Cazares, a mi amigo Belmar, para unos muchachos que van poco a poco con su proyecto de cerveza artesanal y que también les trabajaré las etiquetas dónde quiero tocar un nuevo tema de diseño, a empresas de construcción, de informática, a proyectos de marketing en CDMX, a Alexia una excelente baterista y trabajos varios, fuera de logotipos como etiquetas, packaging, editorial, entre otros.

LPN: ¿Crees que la gente sigue sin entender totalmente cómo funciona el trabajo de un diseñador gráfico?

GM: Si y no: siento que el público en general tiene una noción muy pequeña sobre el trabajo de un diseñador. Las personas creen que el diseñador es el que diseña e imprime, en el sentido muy de imprenta, también porque tienen muchos conocidos que se vuelven diseñadores  porque han hecho diseño de invitaciones, lonas y cosas así, pero tanto ellos como los demás (el público) no tienen noción de hasta qué punto llega el diseñador. Mi familia (por ejemplo) era así, entre yo y mi prima, que es diseñadora de modas, hemos estado explicando el mundo del diseño, es muy basto y difícil de abordar. Pocas veces me he sentado con alguien para explicarles y se quedan con dudas, los entiendo, ¿qué pensarías tú si te digo que todo lo que consumes ha sido por un diseñador? Y es que si le excavas, sacas más información, tenemos de ejemplo a Nine Inch Nails: si bien Trent Reznor ha hecho algo increíble con su música, la verdad es que tenemos que aplaudirle a su amigo que es su diseñador de cabecilla y es el que ha creado la imagen y el aura de la banda; o Gorillaz, un ejemplo más que obvio, Britney Spears, actores, aplicaciones de móvil, libros, historietas, ropa, equipos eléctricos, autos, señalamientos, series, anime y más.

LPN: Y ahora sí, ¿cuál es la idea de Gengibre y tus proyectos personales?

GM: Creo que de cierta forma es la idea original por la que entré a diseño. Estoy poniendo a Gengibre como un creador: quiero crear historias, de cualquier tipo, cuando alguien me pide un trabajo de logo:quiero contar la historia de ese alguien, que traten de entenderlo con tan solo ver el resultado, es a lo que voy con el storytelling y el diseño emocional. Obviamente, Gengibre no se solo branding y relacionados, también quiero contar algo más, tengo varias historias, demasiados personajes y que espero en un futuro, cuando sobrepase el miedo a errar con esto, publicarlas. Hoy en día me he propuesto de aquí a dos años máximo poder publicar la historia de mi personaje Ginebra, que todavía trabajo en su diseño, de vez en cuando publico bocetos de ella; a veces digo que a ella la veo como mi hija. Antes de año nuevo quiero empezar un pequeño proyecto sobre ella para que las personas empiecen a conocerla. También retomé un viejo proyecto a inicios de este año, mis doodle a los que he llamado The Gengi Adventures, que si bien no he podido dedicarle más tiempo como quisiera por el trabajo y mis responsabilidades en casa y amigos, le he agarrado cierto amor de contar mis sentires en esas viñetas y he tenido una aceptación moderada y agradable para mí, y espero que les guste mi intervención del logo de La Pared. En si es eso, Gengibre, más que un diseñador es más un creador, o así lo quiero ver, quiero contar historias, la vida de personajes, música (algo que también pienso retomar en un futuro cercano), trabajar la emoción, ese es la idea de Gengibre, todavía lo siento crudo. Más lo sigo trabajando.

LPN: ¿Cuáles son tus planes a largo plazo?

GM: Eso es un poco difícil de responder: tengo muchas cosas en la cabeza pero puedo decir que por ahorita es seguir con los doodle de Gengi. Quiero ver hasta a donde los puedo llevar en cuanto a su aplicación, pienso sacar merchandise, trabajar en lo que sería mi primera novela gráfica, esperando no sea la última; ver si puedo empezar un proyecto que no pasa de borradores para un pequeño videojuego con un amigo, hacer más ilustraciones, levantar mis estándares al diseño branding y la música, quiero ver si puedo grabar dentro de dos o 3 años un conjunto de canciones. Realmente son como planes prueba, a ver qué ocurre, obviamente le tengo más empeño a mis doodle y a la idea de la novela gráfica. Si este último funciona pues no pararé, tengo varias historias.

LPN: ¿Y que nos puedes decir del doodle de La Pared?

GM: Bueno, para empezar, un doodle es un concepto de lengua inglesa que es “garabato”. Es una de esas tantas variantes de la expresión artística y éste se hizo famoso cuando Google empezó a referirse como doodle a las modificaciones que hacían a su logo para conmemorar una fecha especial y hoy en día es muy usado por artistas como Sarah Andersen, Llegaspacheco, Raquel Villanueva, Webcomic Name, etc., que lo han usado más para reírse de su vida o expresar su sentir ante ciertas situaciones. En cuanto a mi intervención de La Pared, me dejé llevar ante la situación que está pasando en Chile, Venezuela, Colombia, Bolivia, España y pues México, ese sentir de que estamos cansados de que nos quieran tomar el pelo. Yo soy de Culiacán, la situación que vivimos este 17 de octubre no hizo más que tenerme cabreado, así que tomé eso y jugué un poco con la idea del gobierno bananero, por lo absurdo que suena, la forma fálica de la fruta y de que solo nos dan a comer basura. Es mi sentir sobre estas situaciones, el descontento que no solo yo vivo, todos y que nos dan ganas de reventar todo para que no nos ignoren. Creo que lo presenciarían mejor escuchando a Sex Pistols, Rise Against o Anti-Flag.

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