Por Sergio Ceyca
De niña, Elisa Díaz Castelo (Ciudad de México, 1986) escuchaba el lenguaje medico con el que sus padres charlaban sin saber que, años después, enfocaría su primer libro de poesía a unificar terminología científica al lenguaje cotidiano. A comparar las pequeñas catástrofes cotidianas con los grandes hechos que acontecen todo el día en el universo. En La Pared Noticias nos acercamos para preguntarle de su trayectoria, de su primer libro y de su más reciente premio.
Díaz Castelo es ganadora del Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2020 por El reino de lo no lineal, del Premio Nacional de Poesía Alonso Vidal 2017 por Principia y del Premio Bellas Artes de Traducción Literaria 2019 por Cielo nocturno con heridas de fuego, de Ocean Vuong. Con el apoyo de las becas Fulbright-COMEXUS y Goldwater, cursó una maestría en Creative Writing (Poetry) en la Universidad de Nueva York (2013-2015). Ganó primer lugar en el premio Poetry International del 2016, el segundo lugar del premio Literal Latté 2015 y quedó entre los semifinalistas del premio Tupelo Quarterly 2016.
Poemas suyos en español aparecen en Letras Libres, Hispamérica, La Revista de la Universidad, Tierra Adentro, Este País, y Periódico de Poesía, entre otras, han sido incluidos en la antología de poetas jóvenes españoles y mexicanos Fuego de dos fraguas, en la antología Voces Nuevas 2017 de la Editorial Torremozas y en la antología Liberoamérica (España).
Ha sido becaria del programa Jóvenes Creadores del FONCA en los periodos 2015-2016, 2018-2019 y de la Fundación Para las Letras Mexicanas (2016-2017, 2017-2018). En 2018 fue seleccionada como una de las dos poetas jóvenes de América Latina invitadas al Festival Internacional de Poesía que se celebra en Trois Rivières.
La Pared Noticias: Bueno, para iniciar, ¿cómo te acercas a la poesía?, ¿es desde la infancia o ya en la adolescencia?
Elisa Díaz Castelo: El primer poema que me marcó fue Annabel Lee de Edgar Allan Poe. Me lo dieron en fotocopias una vez en 6to de primaria y lo releí tantas veces que me lo aprendí de memoria. En esa misma época, encontré en el librero de mis papás un libro muy delgado y con letra grande. Yo pensé que se trataba de un libro para niños dadas sus características, pero en realidad era una edición de los setentas de Nostalgia de la muerte. Éste fue el primer libro de poesía que leí completo.
LPN: ¿Qué autores, aunque ya no los visites, fueron marcando tu camino?
EDC: Edgar Allan Poe y Xavier Villaurrutia marcaron mis primeros años como lectora de poesía. Durante la adolecencia descubrí a TS Eliot y leí incansablemente los Cuatro cuartetos. Más adelante, me obsesioné con la música y la letra del tango, en especial las de compositores y letristas Homero Expósito, Aníbal Troilo, Enrique Santos Discépolo y Alfredo Le Pera. En esos años descubrí a algunos de mis poetas favoritos, entre ellos César Vallejo, Fernando Pessoa, y Wislawa Szymborska. Durante la escritura de Principia leí con especial fruición a Gerardo Deniz y a Tracy K. Smith.
LPN: Principia es un libro de poemas en el que la ciencia parece ayudar, como metáforas, a entender este mundo calamitoso. ¿Cómo nace la idea de mezclar la ciencia y la poesía en un mismo espacio?
EDC: Mis dos padres son médicos y yo crecí rodeada del lenguaje científico. Desde muy joven me impresionó la cualidad sonora de las palabras médicas, muchas de ellas vacías de significado puesto que no las entendía. El concepto del método científico y su afán por controlar todas las variables me intrigaba y me inquietaba por igual desde muy joven. Más adelante, descubrí la cosmología y me obsesioné con los términos que se utilizan para hablar del universo a gran escala. En su afán por describir la realidad de forma fidedigna, varios de ellos lapsan sin quererlo en lo poético: materia y energía oscura, horizonte de eventos, horizonte cósmico, etc.
LPN: ¿Es algo que harás en más trabajos poéticos, o era situación de este libro en especial?
EDC: Es un interés que me acompañará a lo largo de mi vida y estoy segura que se seguirá manifestándose de distintas maneras en mi escritura.
LPN: ¿Cómo se llama el libro con el que te otorgaron el Premio Aguascalientes de Poesía?, ¿sobre qué trata?
EDC: Se llama El reino de lo no lineal y se trata, en términos generales, de visitas al inframundo. La primera parte del libro está inspirada en testimonios de personas que han estado clínicamente muertas y han vuelto a la vida gracias a avances médicos. Estas historias están intercaladas a manera de contrapunto con fragmentos que ensayan distintas definiciones de vida. La segunda parte es una exploración de la separación y de la depresión mayor. Una de las finalidades de esta sección es darle visibilidad y voz la depresión clínica.
LPN: ¿Qué sigue ahora?
EDC: Tengo en puerta otros dos proyectos cercanos a terminarse. Uno de ellos se llama Planetas habitables y es una serie de poemas sueltos, muchos de ellos también relacionados con temas científicos. El segundo libro en puerta trata del Proyecto Manhattan, que reunió a buena parte de los grandes científicos de mediados del siglo XX con el propósito de construir la primera bomba atómica. En lugar de enfocarse en las experiencias tan sobadas de estos científicos, todos, por supuesto, hombres, se enfoca en la experiencia de varias mujeres involucradas directa o indirectamente con el proyecto.

