Redacción
La Línea 12 del Metro de la Ciudad de México, donde una estructura colapsó anoche, fue construida por el consorcio integrado por ICA, Carso y Alstom. Es importante destacar que la empresa de Ingenieros Civiles Asociados (ICA) actualmente se encuentra a cargo de un tramo del Tren Maya, más específicamente el tramo 4 que conectará Izamal con Cancún, Quintana Roo.
Un consorcio liderado por la mexicana CICSA y la española FCC (junto con la mexicana ICA y Alstom), ambas controladas por Slim, ganó en abril pasado el concurso para construir el segundo tramo del Tren Maya por un monto de 18,554 millones de pesos (unos 927.7 millones de dólares).
Esta mañana, la empresa constructora Cicsa informó que esperará a los peritajes antes de emitir algún comentario respecto al accidente en la estación Olivos de la Línea 12 del metro.
Fuentes cercanas a la firma señalaron a La Razón, que hasta el momento no tienen ningún comentario al respecto; sin embargo, externaron su solidaridad con las familias de los fallecidos.
Tras un incremento de más de 70 por ciento en el monto de inversión, que quedó en poco más de 26 mil millones de pesos, la obra fue inaugurada a finales de 2012, por el presidente de México, en ese momento, Felipe Calderón, Marcelo Ebrard, Miguel Ángel Mancera, directivos de ICA y Carlos Slim.
Las tres empresas construyeron distintos tramos de la Línea 12. Carso estuvo a cargo del tramo que abarca las estaciones Periférico Oriente, Tezonco, Olivos, Nopalera y Zapotitlán. Entre las estaciones Tezonco y Olivos fue donde colapsó un puente del Metro anoche.
Metro registró 66 fallas en las instalaciones fijas o trenes desde su inauguración el 30 de octubre hasta el 23 de noviembre de ese año.
De 66 fallas, 20 ocurrieron en las puertas de los convoyes principalmente por la dificultad al cerrar en las horas de máxima saturación, otras 12 estuvieron relacionadas con la conducción de los convoyes, tanto en su modo de pilotaje automático como en el manual por deficiencias en los sistemas de los trenes, reveló en ese año Grupo REFORMA.
En marzo de 2014, se informó de un problema del desgaste prematuro que se presentó en 12 de las 20 estaciones de la línea, más de la mitad.
En el trayecto entre Tláhuac y Atlalilco, de 14 kilómetros, se registró desgaste ondulatorio en rieles, lo cual provoca desniveles y alineaciones fuera de los parámetros normales, de acuerdo con los dictámenes elaborados por la firma alemana ILF Consulting Engineer.
Ante esto, las autoridades y las empresas a cargo de la obra se culparon unas a otras por las fallas.
ICA, que encabezaba al consorcio, sostuvo en ese mismo mes que el desgaste de las vías fue más rápido de lo normal debido a que el diseño de las ruedas de los trenes, fabricados por CAF, no era compatible con los rieles instalados. CAF respondió que los trenes se hicieron en estrecha colaboración con el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro.
Previamente, las empresas aseveraron en un comunicado que sólo hicieron la obra conforme a lo que el Gobierno capitalino solicitó.
“El STC determinó el trazo de la Línea 12 y definió la ingeniería básica del sistema de vías”, aclararon en marzo de 2014.
Con información de Razón.com y SIPSE.