Ovidio Guzmán López, alias “El Ratón” e hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, se declaró culpable de cuatro cargos graves relacionados con narcotráfico internacional en una corte de Chicago. Como parte del acuerdo de culpabilidad, aceptó pagar una sentencia monetaria de 80 millones de dólares.
Ovidio Guzmán admitió su participación directa en el tráfico internacional de drogas, incluyendo fentanilo, cocaína, metanfetamina y marihuana.
Reveló que él y sus hermanos, “Los Chapitos”, consolidaron su poder dentro del Cártel de Sinaloa ejerciendo violencia directa contra la facción de Dámaso López Núñez, “El Licenciado”, después de la extradición de su padre en 2017.
Confirmó que ordenó al menos tres asesinatos, incluyendo el de una víctima en Phoenix, Arizona, demostrando su alcance operativo en territorio estadounidense.
Empleó personal para supervisar la fabricación y distribución de miles de kilogramos de fentanilo en polvo y cientos de miles de pastillas que eran importadas a Estados Unidos.
La sentencia final aún no ha sido determinada, pero se anticipa que será inferior a la cadena perpetua que cumple su padre, Joaquín “El Chapo” Guzmán. Ovidio Guzmán podría enfrentar una pena máxima de cadena perpetua y una mínima de 10 años por algunos de los cargos aceptados.