Culiacán, Sin.- La brecha polvorienta de La Isla del Bosque guardaba la tensión de los días pesados cuando el convoy militar y las patrullas del Grupo de Operaciones Especiales de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa cayeron de repente.
No hubo tregua ni margen para la huida; en plena ruta de terracería del municipio de Escuinapa, los elementos del Ejército Mexicano cercaron y detuvieron en flagrancia a 11 integrantes del Cártel del Pacífico, bajo la facción de “Los Chapitos”, quienes andaban bien apertrechados en la zona.
El golpe estratégico no es menor en el mapa de la violencia estatal. Las Comandancias de la III Región Militar y la 9/a. Zona Militar confirmaron en su parte oficial que este grupo responde de manera directa a la estructura de Oscar Luciano Martínez Larios, alias “Casco”, el jefe regional de la facción cuya sombra pesa sobre la sierra.
A “Casco” se le atribuye la brutal privación ilegal de la libertad y el homicidio de 10 trabajadores de la empresa minera Canam/Vizsla Silver Corp., perpetrados el pasado 23 de enero en el municipio de La Concordia, una masacre que sacudió los cimientos industriales y de seguridad de la región.
Junto a los 11 detenidos, la tierra y la maleza devolvieron el inventario de la guerra: 12 armas largas listas para el fuego, cargadores y municiones de diversos calibres, además de equipo táctico que delineaba la capacidad de fuego de la célula criminal que venía operando en el sur del estado.
Bajo un fuerte dispositivo de seguridad que blindó las carreteras del sur hacia la capital, los sospechosos y el arsenal fueron trasladados de inmediato.
La ruta terminó en los separos de la Fiscalía General de la República con sede en Culiacán, donde quedaron formalmente a disposición del ministerio público federal para que comiencen las indagatorias ministeriales y se deslinde la responsabilidad exacta en la estela de sangre que arrastra el grupo.
Redacción/LaPared