Mazatlán, Sin.- La supuesta entrega de un refrigerador el pasado 30 de abril de 2026 fue el anzuelo definitivo. Anahí Corina, de 29 años, y Jesús Gilberto, de 39, salieron de su hogar temporal en Elota acompañados de sus hijos, confiados en un trámite cotidiano que terminó por convertirse en una emboscada.
Al llegar al punto de encuentro, un grupo de hombres armados los rodeó, cortando de tajo su libertad y arrastrando a toda la familia hacia el cautiverio.
Aunque las horas de angustia iniciales terminaron con la liberación de los menores, el destino de sus padres ya estaba sellado.
La maquinaria de la violencia no se detuvo; el cuerpo de Jesús Gilberto fue el primero en ser abandonado, flotando en las aguas del Río Elota apenas al día siguiente, el 1 de mayo.
Cinco días después, el 6 de mayo, el macabro desenlace se completó cuando el cadáver de Anahí Corina fue localizado a la orilla de la autopista Mazatlán–Culiacán, dejando en evidencia la saña del doble crimen.
Tras el hallazgo de las víctimas, la Fiscalía General del Estado inició una cacería que culminó con la captura de Héctor Luis “N”, Dimas “N” y Lander Antonio “N”. Agentes de la Policía de Investigación de la Zona Sur y de la Unidad Especializada en Aprehensiones cercaron a los sospechosos, quienes ahora duermen en las celdas del Juzgado de Primera Instancia de Control y de Enjuiciamiento Penal de la Región Sur, a la espera de que el juez dicte su vinculación a proceso por los delitos de homicidio agravado y feminicidio.
Redacción/LaPared