Durango no solo ofrece protección al líder del cártel de Sinaloa debido a su entramada geografía serrana: también tenía (¿o tiene?) protección oficial. En 2011 el Ejército descubrió una narconómina en donde se consignaban sobornos por el orden de los 3.3 millones de pesos a todas las autoridades duranguenses, desde la cúpula de procuración de justicia y seguridad, hasta los más lejanos comandantes de policías municipales.
Martín Durán
Culiacán, Sin.-Una vez que se desató la cacería para recapturar a Joaquín El Chapo Guzmán, los grupos especiales de la Secretaría de Marina en colaboración con las agencias de seguridad de Estados Unidos ubicaron al fugado líder del cártel de Sinaloa en el corazón del Triángulo Dorado, del lado de Tamazula, Durango, y la región alteña de Cosalá.
Al menos hasta diciembre de 2011, uno de los socios de Guzmán Loera que encabezaba una de las células del cártel, era el encargado de sobornar a las autoridades municipales, estatales y federales en ese estado que ahora está en la mira del aparato de inteligencia de México y Estados Unidos, y que rastrean desesperadamente al capo evadido.
El Chapo y su gente conocen cada palmo de las entrañas de esa región serrana que siempre ha brindado protección y abrigo a los señores de la droga, y no solo por lo complicado de la geografía, sino porque además reciben la protección oficial gracias a la cooptación, la violencia y la traición.
De acuerdo con expedientes obtenidos por La Pared del caso de Felipe Cabrera Sarabia, uno de los cómplices de Guzmán Loera e Ismael “El Mayo” Zambada, el cártel de Sinaloa pagaba presuntamente una nómina de 3 millones 324 mil pesos mensuales a un total de 183 personas, desde altos funcionarios de seguridad y procuración de justicia hasta elementos policiacos de Durango, como fue documentado en la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIDCS7171/2012, de la cual se desprende los procesos penales 35/2012 y 138/2012 que se le siguen a Cabrera Sarabia en tribunales mexicanos.
Cabrera Sarabia era el jefe del clan de Los Cabrera, y fue detenido en diciembre de 2011 en el residencial Hacienda Andalucía, ubicado sobre la calzada Aeropuerto, en Culiacán, Sinaloa.
Al momento del arresto del jefe de la plaza de Durango, el priista Jorge Herrera Caldera tenía un año en la gubernatura, y algunos de los altos funcionarios que aparecen mencionados en los documentos oficiales todavía forman parte de su administración actualmente.
De hecho, a fines de marzo pasado cuando este diario digital publicó el contenido de estas listas, el gobierno de Durango calló. En redes sociales la información circuló profusamente pero ningún medio duranguense se atrevió a replicar la información. La Pared en esos días sufrió una serie de ataques de hackers de origen desconocido.
La narconómina del Chapo en Durango
El Inge mencionó en sus declaraciones que él y sus hermanos (Alejandro y José Luis) eran allegados a las autoridades duranguenses, y que “inclusive recomendó al director estatal de Inteligencia, Jesús Ruiz Escárcega, al subsecretario de Gobierno, Juan Mejorado Oláguez y a la Fiscal del Estado Yadira, y que tenía una relación de las autoridades con las que mantenía comunicación.”
Ruiz Escárcega aparece actualmente en el organigrama del gobierno de Herrera Caldera como subdirector de la Dirección Estatal de Inteligencia.
En cambio en el portal web del Gobierno de Durango Mejorado Oláguez todavía ostenta el cargo de subsecretario de Gobierno, y así como titular de la Fiscalía del Estado continúa Yadira de la Garza Fragoso, quien en la lista aparece con 400 mil pesos.
No se trata de una simple lista. Los jueces le dieron pleno valor probatorio. La primera nómina viene agregada la foja 259 del Tomo I del proceso penal 35/2012 y la segunda en la foja 282 Tomo I.
De hecho, la PGR dentro de la averiguación previa agregó el análisis de un perito experto en grafología que determinó que la letra coincide con la de El Señor de la Sierra.
Según la nómina que le aseguraron las Fuerzas Especiales tras su arresto en el residencial Hacienda Andalucía, ubicada sobre la calzada Aeropuerto, los mandos a los que se les pagaba más eran:
1.-La Fiscalía recibía 400 mil pesos.
2.-Seguridad Pública y Tránsito Municipal, 246 mil pesos.
3.-Secretaría de Seguridad Pública, 365 mil pesos.
Además, se consignan mandos específicos de Seguridad Pública y Tránsito Municipal en la misma lista que le hallaron a El Inge entre sus pertenencias:
1.-Director de Seguridad Pública: 25 mil pesos.
2.-Subdirector de policía municipal: 15 mil pesos.
3.-Comandante operativo: 10 mil pesos.
4.-12 elementos de policía municipal: 48 mil pesos.
5.-Comandante primer turno: 15 mil.
6.-Comandante segundo turno: 10 mil.
7.-Comandante tercer turno: 10 mil.
8.-12 elementos de Tránsito: 48 mil.
9.-Director de seguridad pública Súchil: 10 mil.
10.-Comandante de la municipal en Súchil: 5 mil.
11.-Director de seguridad pública Guadalupe Victoria: 10 mil.
12.-Dos comandantes de seguridad pública Guadalupe Victoria: 10 mil.
13.-Madero: 10 mil.
14.-Dos comandantes de policía municipal: 10 mil.
Según el parte informativo del Ejército, en donde se consigna esta información, la nómina continuaba dividiéndose por institución, así por Fiscalía:
1.-Director (Montaño): 50 mil pesos.
2.-Subdirector (Gansito): 20 mil pesos.
3.-GTO (Adalio): 20 mil pesos.
4.-Robos: 15 mil pesos.
5.-Órdenes de aprehensión: 15 mil pesos.
6.-Robo de ganado: 15 mil pesos.
7.-Dos comandantes de la guardia: 30 mil pesos.
8.-Diversos (desapariciones y extorsiones): 15 mil pesos.
9.-Homicidios: 15 mil pesos.
El resto de los funcionarios de seguridad regional que aparecen en la lista de los Cabrera son los de El Salto, Gómez Palacio, Cuecame, Santa María del Oro, Santiago Papasquiaro, Canatlán, sector San Vicente y Guadalupe Victoria. Todos ellos, salvo los últimos dos, tienen un pago de 20 mil pesos.
En relación a los integrantes de Seguridad Pública del Estado, los documentos señalan al secretario de Seguridad Pública de Durango (Licenciado Rosas), con 50 mil pesos, al subsecretario “Don Villar”, 25 mil pesos. El resto se trata de elementos policiacos, jefes de sector, el director del Cereso y el director de Ejecución de Penas, todos ellos con un total de 365 mil pesos.
Aparecen elementos federales, en la lista “Caminos”, con los apodos de Puma, Presiado (sic), Alfil, la clave 22 elementos de 8 y tres responsables de turno. Los federales sumaban en total 272 mil pesos.
Otra de las nóminas que aparecen en los expedientes de El Inge son con apodos y claves, como 35 que tiene la cantidad de 50 mil pesos, y a su vez éste cuenta con 35 elementos. Otros apodos que aparecen son “Zebra”, “Coyote”, “Jona”, “Charolais”, y “César”. Junto con los elementos suman una nómina que asciende a 970 mil pesos.
Al negarle el amparo, los magistrados coincidieron que la nómina tenía carácter verosímil, y por lo tanto no podían descartarla como indicio de que el detenido cooptaba a las autoridades.
El ocaso de Los Cabrera
Aunque el clan de Los Cabrera se vio sumamente afectado tras el arresto de El Inge, pues de ahí uno de los hermanos fue abatido en la sierra de Durango y otro fue detenido un año después en Culiacán, lo cierto es que todavía la célula no quedó desmantelada y actualmente siguen operando grupos en sociedad con Guzmán y los Zambada.