Culiacán, Sin.- Como Perla del Rocío, de 28 años de edad y con domicilio en la colonia San Florencio, fue identificada la joven que perdió la vida tras ser atacada a balazos la tarde de este miércoles en la colonia Rincón del Humaya, al norte de la capital sinaloense.
El atentado se registró minutos antes de las 18:00 horas sobre la calle Manaslu. Este hecho de sangre ocurrió exactamente en la misma calle donde previamente fue asesinado Carlos René, el menor de 17 años que se convirtió en la primera víctima en dejar al descubierto un siniestro patrón local.
Vecinos de ese sector alertaron a las autoridades a través del número de emergencias tras escuchar una sucesión de detonaciones de arma de fuego en la vía pública.
Al sitio arribaron elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), quienes localizaron un automóvil Nissan Altima de color gris estacionado sobre la vialidad.
Al revisar el interior de la unidad, los uniformados hallaron a la joven con múltiples impactos de bala; el personal de auxilio confirmó que ya no contaba con signos vitales.
La sexta víctima y el misterio del juguete extraviado
Más allá del hermetismo oficial, fuentes ciudadanas captaron un detalle clave que las actas de la Fiscalía parecieron omitir deliberadamente.
En la escena, a unos metros del vehículo gris y bajo la estricta custodia de los elementos militares que resguardaban el perímetro, yacía sobre el asfalto un peluche de cerdo color rosa.
Con el hallazgo de este objeto, Perla del Rocío se convertiría presuntamente en la sexta víctima en la ciudad a la que le dejan este mensaje específico, lo que confirma la continuidad de un patrón delictivo que ha sembrado el terror en distintos puntos de la capital.
Sin embargo, el juguete —que vincula de forma directa este homicidio con los anteriores— desapareció misteriosamente de la escena antes de que los peritos concluyeran la fijación formal de los indicios.
La presencia de la evidencia quedó registrada únicamente en testimonios gráficos recopilados de manera independiente en el lugar antes de que la escena fuera completamente alterada.
La zona permaneció bajo acordonamiento militar mientras personal de investigación de la Fiscalía General del Estado realizaba las labores de campo.
Durante las diligencias, los peritos aseguraron diversos casquillos percutidos, los cuales fueron integrados como indicios a la carpeta de investigación, sin que se hiciera mención oficial sobre el destino o paradero del peluche rosa.
Posteriormente, el cuerpo de Perla del Rocío fue trasladado al Servicio Médico Forense para los procedimientos de ley.
Redacción/LaPared