Culiacán, Sin.- Por cuarta ocasión, la audiencia intermedia en contra de Jesús Fernando N, presunto feminicida de la joven Bárbara Astrid y su hijo Dante de 6 años fue suspendida, por lo que la familia de las víctimas denunciaron que la dirección del penal estatal de Goros II en Los Mochis no lo presentó para comparecer vía zoom.
“Quiero verlo, que realmente esté ahí, que responda, que se lleve a cabo el juicio, no le estoy pidiendo más que lo justo”, sentenció la madre de Astrid, doña Lucero Margarita.
Tras la suspención de la audiencia este miércoles 2 de septiembre, doña Lucero Margarita denunció que van dos años que las audiencias se han estado dilatando “por cuestiones administrativas, de la Fiscalía o del Poder Judicial o del director del penal de Goros II de Ahome”.
Dijo que este día la audiencia se trataba de que el presunto responsable, quien era ex pareja de la víctima y padre del niño, comparecería vía remota, pero no hubo comunicación.
“Lo único que nos han dicho es eso: que no hay comunicación, que no hay comunicación”, indicó.
Al respecto, la asesora victimal Rocío Avendaño recordó que Bárbara Astrid padeció distintos tipos de violencia a mano del agresor, entre amenazas, impagos de la pensión, entre otras, hasta alcanzar la más grave de todas que es el feminicidio.
“Eso nos habla de esta debilidad que hay en las instituciones y en las tareas de coordinación para la prevención”, comentó Avendaño.
“Vemos un sistema que está protegiendo al agresor, lo hicieron antes de que suciediera el hecho fatal y lo siguen haciendo en este momento, pareciera que todo está diseñado para favorecerlos a ellos, a los agresores, ¿cómo los favorecen? Dilatando las audiencias, esta es la cuarta que se dilata; los favorecen presionando a las víctimas, presionando a la señora Lucero y a su familia, la han hecho dar mil vueltas y todo es para presionarla”, comentó la abogada.
El feminicidio
Bárbara Astrid Yáñez Uriarte, una joven psicóloga de 26 años, y su hijo Dante, de seis años, fueron asesinados la noche del 29 de diciembre de 2024 dentro de su domicilio en el fraccionamiento Bosques del Álamo, en Culiacán. El crimen ocurrió en medio de la ola de violencia que atravesaba la capital sinaloense desde septiembre de ese año.
Las investigaciones llevaron a Jesús Fernando “N”, entonces de 29 años, expareja de Bárbara y padre de Dante, como presunto responsable.
La noche del crimen, Jesús Fernando acudió a un hospital de Culiacán con una herida en una de sus manos o brazos. De acuerdo con las investigaciones citadas por medios locales, esa lesión habría ocurrido durante un forcejeo con Bárbara.
Al ser identificado como relacionado con las víctimas y con los hechos, quedó bajo custodia policial y posteriormente se ejecutó una orden de aprehensión en su contra.
Bárbara había enfrentado problemas relacionados con la pensión alimenticia de su hijo. Estos antecedentes son parte del contexto que las organizaciones han pedido que sea considerado con perspectiva de género