Nueva York.– La defensa legal del narcotraficante Rafael Caro Quintero presentó ante el juez Frederic Block una queja formal en la Corte del Distrito Este de Nueva York, alegando que enfrentan un régimen carcelario excepcionalmente severo e innecesario, fundamentado en mitos más que en riesgos reales.
Según el documento, se trata de medidas administrativas especiales (SAMs) impuestas desde el 17 de marzo por el Departamento de Justicia, que incluyen aislamiento extremo, restricciones en comunicación y visitas, así como en contacto privado con sus abogados —obligándolo a condiciones “propias de un terrorista” en opinión de sus defensores.
Además, la defensa pidió una audiencia ante la Corte de Brooklyn para revisar la aplicación de estas medidas.
Argumentan que estas restricciones vulneran los derechos básicos del acusado, entre ellos el acceso adecuado y privado a su defensa legal.
Este reclamo se produce en el mismo momento en que el proceso judicial contra Caro Quintero toma relevancia: un juez otorgó a la Fiscalía de Estados Unidos un plazo de 90 días para decidir si solicitará la pena de muerte, debido a los cargos que enfrenta por crimen organizado, narcotráfico y asesinato del agente de la DEA, Enrique “Kiki” Camarena.