Culiacán, Sin.- La estampa heló la sangre de quienes transitaban por el fraccionamiento Villas del Río la madrugada del pasado 31 de agosto.
Frente a las puertas de un colegio privado, una corona fúnebre aguardaba como un oscuro presagio, acompañada por pintas intimidatorias estampadas sobre la barda perimetral.
Aquella escena activó de inmediato las alarmas de seguridad y movilizó un fuerte despliegue del Ejército y la Policía, que acudieron para retirar el arreglo floral y borrar la amenaza con pintura blanca antes de la llegada de los estudiantes.
Semanas después de aquel operativo que mantuvo en vilo a la comunidad escolar —que optó por mantener las aulas abiertas y las clases en marcha pese al asedio—, la Fiscalía General del Estado dio un nuevo giro al caso.
Elementos de la Unidad Especializada en Aprehensiones (UNESA) ejecutaron dos órdenes de aprehensión contra Benito “N”, de 43 años, y María “N”, de 45 años, señalados como presuntos responsables de los delitos de amenazas y daños dolosos.
El cerco judicial se cerró tras un trabajo de investigación que permitió ubicar a los sospechosos. Tras su captura, ambos fueron puestos a disposición del Juzgado de Primera Instancia de Control y de Enjuiciamiento Penal de la Región Centro.
En las próximas horas, la autoridad jurisdiccional definirá su situación jurídica, mientras las indagatorias continúan para esclarecer el trasfondo de la intimidación que sacudió a este sector educativo de Culiacán.
Redacción/LaPared