EU.-Su alianza con Joaquín “El Chapo” Guzmán, a través de su hijo Jesús Alfredo Guzmán Salazar, les permitió amasar una fortuna y convertirse en grandes distribuidores de cocaína y heroína en Chicago.
“McDonald’s daba el extra al hacer que la bomba de ketchup y mostaza sirviera la misma cantidad siempre para no alterar el sabor de ninguna hamburguesa. Desde un inicio sabes lo que vas obtener”, relató uno de los mellizos.
Margarito y Pedro dijeron que años después aplicaron ese mismo principio en la venta de cocaína: para obtener el prestigio de la clientela el producto tenía que ser de la misma calidad siempre, prácticamente inalterable, sin cortes.
Otra cosa que aprendieron de la famosa cadena estadounidense de comida rápida fue cómo lidiar con las pérdidas en los negocios y la importancia de pensar antes de tomar decisiones precipitadas.
Para ejemplificarlo hablaron de la vez que un ex compañero tiró por accidente un bloque de queso y estuvo a punto de servirlo en las hamburguesas para los clientes.
Los gemelos, según sus propias palabras, se dieron cuenta de que servir alimentos sucios a los clientes suponía un riesgo mayor que simplemente tirar el bloque de queso completo.
“Hay miles de bloques de queso en el refrigerador. Créeme, a McDonald’s no le va preocupar. Se van a preocupar más por que les des a alguien queso con un cabello”, explicaron en el podcast.
Los dos comentaron que ese mismo ejemplo aplicaron más tarde en el mundo del narco, cuando Margarito fue secuestrado por un intermediario del Cärtel de Sinaloa identificado como “Lupe Ledesma” debido a que los hermanos Flores habían perdido una carca de cocaína.
“Lupe Ledesma”, quien pensó que los mellizos le habían robado, convocó a Pedro a una reunión y cuando éste llegó fue detenido por unos 20 policías federales mexicanos que lo mantuvieron encerrado en una celda por dos semanas.
Ahí perdió 30 kilos y lo llevaron esposado y con los ojos vendados a un área remota donde escuchó después de una golpiza que alguien le dijo: “Tienes suerte, tu hermano te salvó”. El otro hermano había decidido pagarle a Lesama con cocaína y absorber él mismo el costo de la pérdida.
Por eso a Pedro le dieron las llaves de sus esposas y lo dejaron en medio de la nada únicamente con un teléfono para que pudiera comunicarse con su hermano para que fuera por él.
“El Chapo”, tras enterarse del secuestro de uno de sus narcotraficantes, les ofreció a Los Flores que ellos mismos se vengaran de Ledesma, pero estos se negaron y no buscaron vengarse de los responsables.
Según relataía el mismo Pedro Flores, hombres del “Chapo” terminaron asfixiando a “Lupe Ledesma” con una bolsa de plástico.
La tercera lección que aprendieron los gemelos fue estar bien abastecidos en los días clave, es decir, en los días 1 y 15 de cada mes, cuando la gente cobra las quincenas de sus trabajos.
En los años ochenta, su padre, Margarito Flores, un migrante mexicano, era un conocido narcomenudista en Chicago, Estados Unidos. Él puso los cimientos de lo que sería un próspero negocio para sus hijos.
Los hermanos Flores recordaron haber tenido unos 7 años cuando acompañaban a su padre en viajes a México para regresar cargados de marihuana. Ahíno sólo aprendieron a compactar el producto, sino cómo cruzar la frontera y qué rutas debían tomar para eludir a la justicia.