Badiraguato, Sin. — La lluvia y el lodo de la sierra intentaron retrasar el hallazgo, pero el rastro de la violencia terminó por salir a la luz.
Envuelto en una cobija y con el cuerpo marcado por las balas, un hombre fue localizado sin vida en un solitario camino de terracería que serpentea entre las comunidades de Carricitos y Potrerillos, en la agreste zona de San Javier.
El reporte se había recibido desde la noche del lunes, pero las tormentas que azotaron la zona serrana convirtieron las brechas en trampas de lodo, obligando a los cuerpos de seguridad a postergar el avance.
Fue hasta la madrugada cuando un convoy fuertemente armado, integrado por agentes de la Fiscalía y fuerzas federales, logró abrirse paso entre la maleza y la oscuridad para confirmar la tragedia.
Aunque los primeros rumores alertaban sobre dos cuerpos, los peritos solo hallaron a una víctima.
Se trata de un hombre originario de Veracruz que, buscando un destino diferente, había fijado su residencia provisional en Limón de los Ramos, Culiacán.
Hoy, su viaje terminó en una brecha de Badiraguato, sumando el quinto homicidio de una jornada implacable en el estado.
El cuerpo ya descansa en el Semefo de la capital, a la espera de que alguien reclame su nombre.
Redacción/LaPared