Villa Unión, Mazatlán.- El río Presidio tardó más de veinticuatro horas en devolver a Víctor Manuel. Tenía 16 años, vivía en el fraccionamiento Santa Fe y la tarde del domingo se lo tragó el agua a la vista de quienes estaban con él.
Desde ese momento, la ribera en la sindicatura de Villa Unión se convirtió en un puesto de guardia improvisado. Elementos del Escuadrón de Salvamento Acuático, junto con Bomberos Veteranos y Protección Civil, comenzaron a peinar la zona a contrarreloj.
La noche del domingo los obligó a parar: sin luz en la superficie y con la corriente a oscuras, el rastreo era imposible.
A las seis de la mañana del lunes, con los primeros rayos de sol, los rescatistas volvieron al agua. El comandante del escuadrón acuático, Gustavo Espinoza, coordinó las inmersiones y los barridos en el cauce durante toda la mañana, hasta que a eso de las tres y media de la tarde los buzos dieron con él.
El cuerpo estaba sumergido a solo cien metros de donde se le vio desaparecer un día antes.
Los salvavidas lo llevaron hasta la orilla para asegurarlo en la arena, mientras la zona se llenaba de cintas amarillas a la espera de los peritos de la Fiscalía.
Tras el peritaje en el lugar, el personal del Servicio Médico Forense realizó el traslado del menor para los trámites de ley antes de entregarlo a su familia.
Redacción/LaPared