Culiacán, Sin.- Buscando un refugio que nunca llegó a ser tal, Reina Guadalupe corrió desesperadamente hacia el interior de una nevería ubicada sobre el bulevar Emiliano Zapata, en la colonia Lomas del Bulevar. Huía de un grupo de sujetos armados que le pisaban los pasos en una implacable persecución a plena luz del día. Eran segundos angustiosos en los que cada paso contaba, pero el destino no le dio tregua: sus agresores la alcanzaron justo entre el mostrador y los refrigeradores del establecimiento.
Ahí, a quemarropa y ante la mirada atónita de los presentes, los pistoleros abrieron fuego en repetidas ocasiones hasta arrebatarle la vida. Tras el estruendo de las detonaciones, un denso silencio invadió el negocio mientras los atacantes se abrían paso entre el caos de la calle para escapar con rumbo desconocido, sin que hasta el momento las autoridades hayan dado a conocer sus características.
De acuerdo con los primeros datos recabados en la escena del crimen, de manera extraoficial trascendió que la víctima se dedicaba a la recolección de material reciclable, un detalle que añade drama a la tragedia y que, junto con el trayecto de la persecución, forma parte de los enigmas que la Fiscalía General del Estado deberá esclarecer.
Minutos después del reporte, elementos de diversas corporaciones de seguridad acordonaron el perímetro para resguardar las evidencias, mientras los peritos y agentes investigadores realizaban las diligencias correspondientes y el levantamiento del cuerpo. La autoridad ministerial asumió la tarea de reconstruir los últimos momentos de Reina Guadalupe para determinar el móvil de este crimen que vuelve a sacudir a la capital sinaloense.
Redacción/LaPared