Culiacán, Sin.- No tuvieron escapatoria. El ataque fue seco, certero y mortal. En el espacio que separaba un Chevrolet Beat gris de un compacto Smart, sobre el bulevar Gran Vía y a escasos metros de la carretera a Imala, dos hombres fueron asesinados a balazos en el sector Los Ángeles.
La violencia del atentado quedó marcada en la escena: carrocerías perforadas por los proyectiles, neumáticos traseros reventados y una hilera de vasos de plástico transparentes que delimitaba sobre el pavimento la ubicación de decenas de casquillos de arma larga.
A unos pasos de la entrada de un coto residencial, los cuerpos de las víctimas quedaron tendidos boca arriba. En medio del despliegue de seguridad y la llegada de vecinos que se acercaron a observar lo ocurrido, familiares arribaron al lugar y los identificaron como Juan Carlos, de 45 años, quien vestía completamente de negro, y Carlos Efrén, de 26, que llevaba camisa beige y pantalón oscuro.
Elementos del Ejército Mexicano resguardaron el perímetro con un cordón amarillo con la leyenda «PROHIBIDO EL PASO», mientras peritos y agentes de investigación de la Fiscalía General del Estado realizaron las diligencias correspondientes.
En el lugar, el personal especializado fijó la escena, recolectó los indicios balísticos y ordenó el traslado de los cuerpos al Servicio Médico Forense. La Fiscalía inició las investigaciones para esclarecer el doble homicidio ocurrido en este sector de la capital sinaloense.
Redacción/La Pared