Culiacán, Sin.- La tensión escaló este ciclo escolar en la Escuela Secundaria Técnica Núm. 75 (ETI 75), ubicada en Infonavit Barrancos, luego de que un operativo de revisión de uniforme derivara en la retención y exposición pública de cerca de 40 alumnas, quienes fueron exhibidas y obligadas a perder su primera hora de clases.
Padres de familia denunciaron que la medida implementada por la dirección, a cargo de Ramón López López, se aplicó de manera selectiva y con un trato desigual hacia las estudiantes.
De acuerdo con los testimonios recabados, mientras a los varones se les toleran faltas al uniforme, como acudir desfajados o portar pantalón deportivo (pants), la directiva concentró las sanciones exclusivamente en las niñas bajo el argumento del largo de las faldas.
Los padres señalaron que incluso algunas de las alumnas cumplían con el reglamento establecido, que marca el largo de la falda a un dedo por encima de la rodilla. También cuestionaron que se haya sancionado a estudiantes ante situaciones de emergencia, como el caso de una alumna que acudió en pants debido a un imprevisto con su indumentaria.
La situación llegó al extremo cuando la autoridad escolar advirtió que los padres tendrían que acudir por las menores, mientras se registraban contradicciones entre las indicaciones del director y el personal de prefectura respecto a los horarios de acceso al plantel.
Para los tutores, este tipo de acciones no contribuye al orden escolar y, por el contrario, expone y juzga la vestimenta de alumnas menores de edad bajo argumentos que consideran fuera de lugar.
“Honestamente, con 14 años y dentro de una escuela, no entiendo cómo es que el uniforme puede llegar a incitar a profesores y alumnos; hay que estar muy mal de la cabeza para llegar a concebir esos pensamientos o generar esas incomodidades”, externó una madre de familia sobre el impacto de estos discursos entre la comunidad escolar.
A la inconformidad se sumó el reclamo por la pérdida de horas de clase y la diferencia en la manera de aplicar las sanciones entre hombres y mujeres.
“A la escuela vienen a aprender, no a ser juzgados y señalados. Honestamente considero que están manejando un pensamiento prehistórico y en vez de generar un ambiente colectivo se genera inconformidad; mi hija está molesta porque la hicieron perder su primera clase y a las únicas que retuvieron fue a las niñas cuando había niños desfajados y con pants”, reprochó otra tutora.
Padres de familia y tutores también señalaron que las medidas adoptadas por la dirección podrían constituir un trato diferenciado por género y una forma de hostigamiento institucional hacia las estudiantes.
Ante estas acusaciones, exigieron que la Secretaría de Educación Pública y Cultura (SEPyC) fije una postura oficial, investigue la actuación del personal directivo de la ETI 75 y, en su caso, intervenga para garantizar un entorno escolar seguro, imparcial y respetuoso de la dignidad de las y los alumnos.
Redacción/La Pared